martes, 30 de septiembre de 2008

Benjamín en la Onda

Como ya nos comentó en su día, Benjamín Prado es uno de los contertulios que cada lunes se asoma por el programa de RNE "Afectos nocturnos", en torno a la 1:00. Hasta ayer no había podido escucharle por motivos varios, pero a partir de ahora la cita se convierte ineludible, tanto en RNE como aquí mismo.

Aún no he encontrado la forma de subir la grabación, que la tengo en MP3, pero a falta de audio, buena es la transcripción.

En el programa de ayer se habló de la Justicia, un tema que la conductora del programa, Silvia Tarragona, introdujo con la frase de Víctor Hugo, "Ser bueno es fácil, lo difícil es ser justo".

"Yo no sé muy bien lo que es la justicia, pero de lo que sí tengo una idea bastante aproximada es de lo que no debe ser. Yo creo que una de las cosas que no debe ser la justicia, y a menudo lo es, y a mi me preocupa, es incomprensible. Pongo un ejemplo que nos está afectando a todo y estamos leyendo y viendo noticias todos los días, la economía. Es algo que se supone que afecta a todo el mundo, el efecto mariposa de la economía, como se dice en un artículo de José Luis Izquierdo de El País, funciona de tal manera que dos banquero se toman dos copas en Omaha y un electricista de Tarrasa se queda sin trabajo y sin embargo siempre hemos oido hablar de economía con un lenguaje incomprensible, que no nos llega, con algo que parece patrimonio de unos cuantos elegidos, pero que al final nos afecta.

Con la justicia pasa lo mismo. Uno tiene la sensación de estar todo el día o muchos días escuchando veredictos o decisiones de jueces que te extrañan. Te extraña que un juez le de un permiso penitenciario a una terrorista para hacerse un tratamiento de dertilidad que se puede hacer en la cárcel, te extraña que un juez exima de parte de culpa a un violador, como ha ocurrido alguna vez, porque después de violarla le dio un vaso de agua, lo cual demuestra cierta humanidad. Te extraña que un juez dictamine que no hay ensañamiento en un crimen en el que el asesino le pego 25 o 30 puñaladas a alguien.

Todo eso que parece tan poco comprensible desde las personas normales, que leemos sin tener esa carrera de leyes, sin ser jueces, sin ser fiscales, sin ser abogados, parece que al final terminan por complicar la justicia, por entorpecer los juzgados, y terminan por convertir a los jueces ( en algunos casos, no en todos, hay jueces extraordinarios, como en todas las profesiones) en unas personas que están más allá de los ciudadanos, incluso con una actitud a veces un poco soberbia. Parece que los jueces deberían ser infalibles. Estamos hablando de justicia humana, no divina, una justicia, como decía Nuria, inventada por los hombres para administrar la vida de otros hombres, las personas infalibles no existen.

Nadie le pide a los jueces que lo sean, se pide que sean lógicos, razonables, y a menudo me temo, y creo que el 90% de los oyentes piensan lo mismo, que no parece que les podamos entender".

[...]

"Muchas veces tenemos la sensación de que hay un cierto corporativismo entre los jueces, no suelen sancionarse unos a otros. Tenemos la sensación de que un juez deja libre a un asesino que después mata a otra persona, o como ocurre con la jueza, que se niega a aplicar la ley y a casar a parejas homosexuales o cosas de ese estilo. Realmente tengo la sensación de que hay corporativismo y no se les sanciona. Existe una paradoja muy grande y es que parece que los jueces están por encima de la ley o más allá de la ley, muy llamativo".

[...]

"Lo que me parece muy llamativo es que la ley tenga una parte teatral, que solo existe de cara a la galería. Esta mañana estaba oyendo en Tele5, en el programa de María Teresa Campos, creo recordar, al juez Martín Palina, que explicaba que explicaba como muchos ciudadanos nos extrañamos que a una persona se le condene a 3.000 años y nos extrañemos de que solo cumpla 12 , 18 o 22 años, y él explicaba que sabemos que nadie puede llegar a vivir 3.000 años. Me parece una persona respetable y cuyas decisiones hay que tener en cuenta. Pero no estoy de acuerdo con él. ¿Para qué condenar tantos años a una persona?, ¿para qué esa parte teatral de cara a la galería de poner penas de 1.000, 2.000, 3.000 años? Que se ahorren la parte teatral y que pongan condenas que realmente se van a cumplir, que uno tenga la sensación de que cuando lee en los periódicos que alguien por matar a 20 , a 30 personas, ha sido condenado a 50 años y los va a cumplir".

A los comentarios de los oyentes, que intervienen en directo en el programa, Benjamín ha apostillado:

"Respecto a lo que comenta Crescencio, cuando hablamos de la justicia hablamos de ella como si solo existiera para castigar los crímenes que se cometen, para imponer penas, para llevar a la gente a la cárcel, también debe existir para que no se cometan, para prevenir esos crímenes. La justicia no es solo castigar, también es prevenir, para que algunos crímenes no se cometan".

Casi concluyendo...

"Yo desconfío de todo aquello que resulta intocable, sobre lo que parece que es mejor no opinar. Creo que es verdad que los jueces a veces tienen más trabajo del que pueden abarcar, se les acumulan las causas. Yo recuerdo una cosa que comentaba Little Richard una vez que se le acercó MIck Jagger y se quejaba mucho de los autógrafos, de la gente, del acoso de las personas y le dijo, "querido si eres conocido, fastídiate", no le dijo fastídiate... es decir, que si eres juez, fastídiate, va en el contrato, has elegido una trabajo difícil que consiste, ni más ni menos en decidir sobre la vida de otras personas, en cambiar la vida de otras personas en muchos sentidos. El juez que juzga un delito tiene una responsabilidad, pero el que dirime en un divorcio, que pone una pensión alimenticia exagerada, o reparte mal los bienes de una pareja también tiene una enorme responsabilidad porque toma decisiones que afecta a la vida de las personas de una manera tremenda. Si eres juez tú mismo has pensado que tienes capacidad de hacer una tarea que a mi me parece, encomiable, admirable, difícil, pero tienes que ser capaz de llevarla a cabo".

"La ley debe ser tan entendible, tan sujeta a la lógica que cualquier ciudadano puede y debe entenderla, para, como jurado, poder juzgar, ejercer su derecho a hacer de juez. Lo que me preocupa es que la ley sea incomprensible, que se aleje de la capacidad de entendimiento de las personas, eso me preocupa mucho más".

Al comentario de otro oyente, sobre la cordura de los jueces y la oportunidad de los jurados populares Benjamín comentaba:

"Siempre he pensado que al menos en el sistema judicial español se puede apelar poco, conozco muchos casos de personas que sienten la frustación de que tienen un juicio, tienen una apelación, y se acabó. No hay tiempo, no hay juzgados donde hacer todo lo que se puede. Cada uno debería tener el derecho de apelar más veces".

La conversación sigue, cambiando de tercio... pero eso es harina de otro post. Mañana más...

1 comentario:

Rubén Ballestar dijo...

Qué seguimiento tan exhaustivo de Prado.
Es admirable cómo te lo curras.
Anoche mismo estuve releyendo "El corazón azul del alumbrado". En ese libro hay poemas que me dejan embobado. Lo tengo lleno de anotaciones con ideas para escribir multitud de poemas. Ahora sólo necesito el tiempo para escribirlos.
Saludos.
Escucharé el programa, aunque a esas horas la mayor parte de los días ya estoy zzzzzz.