martes 9 de febrero de 2010

Un poema inédito de la reedición de Marea Humana

En un par de semanas sacará una nueva edición de Marea Humana con 5 o 6 poemas inéditos. Y no tardaremos en ver nuevas ediciones de Iceberg.
Como Benjamín sabe que la espera con ansias se hace muy larga, para aliviarnos nos ha dejado un obsequio, inédito y en exclusiva (Gracias, Benjamín!):

Hola, amigos. Como hace tiempo que no mando un regalo, aquí tenéis uno de los poemas nuevos de la segunda edición de "Marea humana", que saldrá en breve. Espero que os guste.

EL RESUCITADO

Reuní los defectos que había abandonado
para estar junto a ti.
Convoqué a la venganza,
al rencor,
al orgullo;
le devolví a mis manos sus puñales,
la crueldad a mi boca
y el egoísmo a mi corazón.

Por quitarte las armas con las que me matabas,
ahogué en mi propia sangre al inocente
que no supo que dártelo todo
lo convertía
en un hombre sin nada,
vacío para ti.

Sentí dolor mientras aún recordaba
el sabor de tus labios
o la forma en que el mar de tu desnudo
rompe contra tu piel.

Pero hoy ya estoy a salvo de tus ojos,
los cuerpos de las otras ya han olvidado el tuyo
y a todo lo que espero
ya no le faltas tú.

Reuní al egoísmo, al rencor, al orgullo…
Cómo va a equivocarse
el que consigue a cambio de lo que más quería
la recompensa de su libertad.

Y para rematar, a la pregunta de una lectora del Blog, de Ángeles Velázquez, sobre si "es mas fácil escribir a causa de un desamor o estar bien enamorado y sentirte inspirado en la persona que amas?"
Benjamín nos deja otro destello, para enmarcar: " No creo que una cosa sea mejor que la otra, Neruda nos enseñó en sus "Odas elementales" que se puede hacer un poema maravilloso sobre una cebolla, unos zapatos, unas tijeras o cualquier cosa que nos produzca placer, alegría... Ahora, acuérdate también de lo que decía Machado: se canta lo que se pierde. Lo que importa es que el impulso que te empuja a escribir sea fuerte, no de dónde venga. Suelo repetir que la desdicha pide poemas, mientras que la felicidad sólo pide otra copa, pero no estoy de acuerdo, ja, ja, ja: hay poemas fantásticos sobre lo que se va, lo que se queda, sobre lo que aún se espera y sobre lo que ya se tiene -o te tiene a ti, que también valdría."

domingo 7 de febrero de 2010

Un verso inédito

¿Un verso es poca cosa?
Yo creo que no. El otro día Benjamín, en Facebook nos dejaba un verso que "se le había olvidado y que no había puesto en ninguna parte"... hasta ahora

"Quien vive en una nube
está en manos del viento".

jueves 4 de febrero de 2010

El face de Benjamín

Benjamín Prado vuelve a hacer una incursión en el ciberespacio. Desde el año pasado podíamos ver una página suya en facebook , y desde hace unas horas también podemos verle a él, con su propio perfil en esta red social.

Es una buena noticia para sus seguidores. Desde allí parece que nos irá contando de primera mano lo que está haciendo. Sin ir más lejos, hace unas horas nos decía, en sus propias palabras: "me voy a trabajar un rato, si queréis leer nuevas novelas mías tengo que dedicarme a ellas. Y este es un buen momento, lo que Ángel González llamaba "la hora Hemingway". Estoy lanzado con esta novela, además, ya voy cuesta abajo con ella. Os veo aquí o en el blog. Ja, ja. ¡Vida ciberespacial!"

Su página también merece ser visitada. Nos da una espectacular bienvenida con el siguiente texto: El hombre al que suplica que la olvide, sufrirá la distancia, la amargura, el silencio implacable que latido a latido forma su perla negra dentro del corazón. Y todo será igual que beber con las manos: el agua que retenga no va apagar su sed y el agua que se escape, se llevará su vida.

Esperemos que sea activo en ambas y que podamos seguir disfrutando de sus noticias, y sobre todo de sus textos. De todo ello informaremos aquí puntualmente.

Por cierto, yo ya me he hecho fan.

miércoles 3 de febrero de 2010

Habemus debate

Tiempos difíciles para las propiedades intelectuales y los derechos de auto. Tiempos difíciles en los que los canon ridículos por teatros, fiestas populares y músicas varias, se mezclan en los debates con el derecho intelectual y el valor de la obra creada. Escaso bien está haciendo la usura de la SGAE a los argumentos poderosos de quien reclama para sí el valor de su creación. Eso opinio yo.
Benjamín también opinó la semana pasada, en su artículo de El País, sobre este tema y dejó abierta la puerta al debate, aceptable y deseable siempre, con la única condición de respetar y argumentar.

Propiedad intelctual y propiedad sentimental
Por Benjamín Prado. El País.

Después de llorar de risa encima del último artículo de Rodríguez Ibarra, y de comentar lo difícil que parece conservar la cabeza tras perder el poder, Juan Urbano y yo buscamos en el periódico, como hacemos cada mañana, la noticia más real del día; y una cosa nos llevó inevitablemente a la otra. Porque en una página estaba el ex presidente ex presidiendo y en otra aparecían los vecinos de la casa derrumbada el pasado 21 de enero en una calle del barrio de Tetuán, fotografiados en un descampado de la calle de Bravo Murillo que antes fue una cochera de la EMT, mientras buscaban entre los escombros alguna de sus pertenencias, al parecer con poca fortuna.

Entre los escombros siempre se puede sacar algo: una buena lección para el futuro
El artículo de Rodríguez Ibarra, erre que erre, defiende su defensa de la cultura más o menos gratuita para todos, más o menos pero más bien más, y acusa de encabezar un lobby al novelista Muñoz Molina, que se atrevió a contestarle cuando dio a conocer sus teorías en un primer artículo publicado también por EL PAÍS. Así funciona la retórica de la política: cuando los que hacen algo son de los tuyos, se llaman un colectivo, y cuando no, un lobby, sin duda feroz. El ex dice que hay que adaptarse a los nuevos tiempos y nosotros deseamos que lo haga, pero no parece que eso vaya a ocurrir.

Los vecinos del barrio de Tetuán buscan sus pertenencias entre las ruinas y los creadores buscan su propiedad intelectual en los basureros del mercado, donde va a parar lo poco que le ha dejado Internet a los autores, cuyas obras son robadas en nombre de la libertad. "Es que las compañías discográficas eran unas ladronas", dicen los defensores de la música regalada, y Juan Urbano y yo solemos contestarles: "Ya, pero más ladrones son los bancos, y eso no te autoriza a atracarlos".

La propiedad sentimental de los vecinos de esa casa de Tetuán que vimos cortada por la mitad en las fotografías del día siguiente del suceso, enseñando sus vidas privadas al público, sus muebles, sus lámparas o sus adornos colgados de los muros, no parece que vaya a aparecer, pero es emocionante leer lo que dicen que buscan: "Algún papel: una foto, algún documento, un título académico...". También conmueven, siempre y cuando uno no sea Rodríguez Ibarra o similares, las cifras que explican el hundimiento del mercado musical en nuestro país y la cantidad de personas que ha mandado al paro la libertad de los que quieren pagarles por su trabajo. Oímos tanto la palabra paro que a veces nos olvidamos de lo que significa: pararse es detenerse, vivir sin movimiento, quedarte atrás mientras los otros avanzan.

Los vecinos del barrio de Tetuán se han salvado de la muerte, de manera que son personas afortunadas; y los músicos, o dentro de poco los escritores, nos salvaremos de teorías como las del ex presidente de Extremadura, porque se van a aprobar leyes que logren que a un cantante o a un poeta no se les pueda hacer lo que nunca se le haría a un fontanero, un comerciante o un mecánico, es decir, disfrutar gratis de su trabajo, y porque, más allá de eso, estoy seguro de que en nuestro país la gente es mucho mejor y muchísimo más inteligente de lo que piensan algunos de los que la quieren presidir y hasta ex presidir, y sabe de sobra que la única forma de que la cultura no se derrumbe es mantenerla en pie, invertir en ella. Ahora se puede robar un disco porque hacerlo no es delito, pero cuando lo sea todos haremos en ese terreno lo que hacemos en los demás: cumplir la ley. Es así de fácil.

Si una cosa nos enseña la historia es que de entre los escombros siempre se puede sacar algo: una buena lección para el futuro.
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A lo mejor me acaban cobrando por pegar en este blog este texto. ¿No existe el térmio medio? ¿Acaso el fin es siempre el comienzo de financiero? ¿Se puede usar la creación de alguien con fines divulgativos?

domingo 31 de enero de 2010

Por Ángel González, las veces que haga falta

Benjamín Prado homenajea a Ángel González cada día, no pasa ni uno sin que se acuerde de él, como no pasa demasiado tiempo sin que le veamos, le escuchemos y le leamos homenajear al asturiano. La última vez fue con "Menos dos alas", la canción del disco "Vinagre y Rosas" escrita a cuatro manos con Joaquín Sabina.

Luis García Montero y Benjamín repitieron el pasado martes homenaje, en esta ocasión en Abacete. No tenemos testimonios de primera mano, pero sí de entrevistas en los diarios más importantes de la ciudad manchega, La Tribuna de Albacete (a la que pertenece la foto) y La Verdad.

En ambas habla mucho y bien de Ángel González. Ambas merecen la pena ser leídas íntegramente (solo tenéis que clicar en los vínculo del anterior párrafo), en algunas habla de su próximo proyecto, la novela.Yo he seleccionado las preguntas/respuestas, en mi opinión, más interesantes.

Pregunta La Tribuna. ¿Qué particularidad tiene la poesía se Ángel González?
Tiene la particularidad que más importa de todas, es un poeta extraordinario que consiguió que la gente se diera cuenta de ello. Es curioso, estoy ahora en la revista Cuadernos Hispanoamericanos, que dirijo, abriendo distintos libros que me envían, y lo más normal en cualquier joven poeta es que tenga una cita de Ángel González; es algo que se repite a menudo, porque su poesía está muy viva, al igual que su memoria y su poesía está muy presente, en los lectores y además en los libros de los jóvenes, de modo que es muy admirado.

Pregunta La Verdad. Ángel González era un hombre amoroso, amable y, sobre todo, muy sencillo...
Ángel es la persona más fácil de definir en tres palabras: era el mejor, el más bueno, el más amigo, el más cordial, una persona envidiable, muy alejado de las tentaciones, de la soberbia, de la vanidad... Era una persona que leía muchísimo, de una manera increíble, era tan buena gente que cuando no le gustaba lo que estaba leyendo se echaba la culpa a él mismo por no entenderlo. Sólo creo en los ángeles por lo civil, y creo que él va el primero en la fila.

P.L.V. Le quería preguntar: ¿ese carácter quedó impreso en su poesía? Ángel estaba en su poesía, se le parece mucho, ambos son irónicos. Ángel y su poesía son personas sencillas que no significa vulgares, sino que sabía encontrar la profundidad con sencillez, como Antonio Machado. La poesía de Ángel es clara en su expansión y llena de contenido, no desprecia al lector, no corre delante de él sino a su lado.

P.L.T.¿Qué es lo que más se admira de él?
No lo sé, puede ser su compromiso social, o su ironía, tal vez esa mezcla de dulzura e ironía que tiene la poesía de Ángel González la hace muy contemporánea, con un lenguaje de ahora mismo, es muy sugerente para los jóvenes. Supongo que todo eso es, una poesía con contenido, que cuenta cosas, no es una poética que menosprecia al lector, al contrario, lo llama, quiere ser su amigo y contarle algo.

P.L.T.¿Son necesarios actos como este recital para que el lector se acerque al poeta?
La salud de una sociedad se mide por la cantidad de buena poesía que se lee, por la cantidad de buena literatura que se consume. Yo comprendo que haya más personas que se interesen por la economía, por ejemplo, pero importa mucho la cultura, porque al final, lo que queda de una sociedad es su nivel cultural. No sé si, como decía Celaya, la poesía es un arma cargada de futuro, pero sí que sé que es, por lo menos, una herramienta de felicidad, porque te dota de armamento intelectual y de ayuda a resistir lo embates de este mundo en el que estamos acostumbrados a pensamientos únicos, corrientes de opinión, correcciones políticas; es decir, una serie de cosas que lo que quieren es que no tengas un pensamiento propio, una capacidad personal de reflexionar sobre las cosas y luego tomar libremente una decisión. Ser capaz de pensar por uno mismo no es tan fácil en estas sociedades donde todo tiende a la uniformidad y creo que la buena poesía es una herramienta extraordinaria para prepararse intelectualmente.

P.L.T.Su participación en este recital tiene que ver con el homenaje de Vinagre y rosas.
Una de las cosas que recuerdo con más nostalgia de Ángel son las noche que acabábamos en casa de Joaquín Sabina. A Ángel le encantaba que Sabina cogiera una guitarra y se pusiese a cantar, a él también le gustaba mucho entonar boleros y la verdad es que eran noches muy bonitas, en las que después de haber salido a cenar y haber hablado, solíamos acabar cantando o, a veces, haciendo sonetos, era muy divertido. Ángel era una persona, no diría yo que alegre, pero sí a la que le gustaba estar con los amigos, divertirse, hablar. Ángel y Joaquín se conocieron por mi culpa porque cuando Joaquín iba a presentar su libro de poemas, lo tenía que hacer yo, pero había sacado una novela en Inglaterra y tenía que ir a cuatro o cinco ciudades y me adelantaron el viaje. Al final, tiramos por elevación, ya que yo no podía estar, llamamos a Ángel González, que hizo la presentación y se hicieron amigos del alma.

P.L.V.El poeta ovetense llegó a ironizar entre inspiración y ocurrencia. ¿Con cuál se queda Benjamín Prado?
Si él dijo lo de la ocurrencia en alguna ocasión sería verdad, pero la ocurrencia no sería una palabra que yo utilizaría para su poesía, porque está muy relacionada con el humor, y es verdad que la poesía de Ángel tiene una parte humorística que, en particular, a mí es la que menos me gusta. Lo que sí es cierto es que Ángel tenía un gran dominio de la ironía, que no tiene parangón en su generación. Si hubiera un maillot amarillo de los irónicos lo llevaría Ángel González. Fíjese hasta dónde llegar la ironía de este escritor que cuando ya sabía que iba a morir, tituló su último poemario 'Nada grave', que luego se publicó a título póstumo. Es un libro que no está terminado, pero sí organizado.

P.L.T. Poesía, narración, novela, ¿se queda con algún género Benjamín Prado?
La verdad es que en esta vida es interesante no hay que quedarse con un solo género. A mí lo que me gusta es escribir, lo necesito y tengo la suerte de vivir de algo por lo que pagaría por hacer, seguramente, por lo que estoy muy agradecido a los lectores, que son mis jefes, son los que mandan y me dan la oportunidad de hacer lo que más me gusta, que es escribir. No tengo predilección por algún genero y poesía, estoy escribiendo, como decía Gil de Biedma, dándole vueltas a un verso, luego estoy trabajando en una novela, que abandone, durante siete meses para escribir el disco Vinagre y rosas con Joaquín Sabina. Han sido siete meses intensos, en los que llevábamos las noches hasta el día siguiente con una facilidad espantosa y desde luego no somos el tipo de persona que pone una raya en el suelo, porque llegamos donde haya que llegar para encontrar la rima que buscamos en ese momento.

P.L.T.¿Ha regresado a la novela tras este disco?
Sí, ahora hemos regresado a la novela, me ha costado, pero de cualquier manera es que estoy igual de contento. La verdad es que me he divertido escribiendo las canciones con Joaquín o con la novela, cuando me he puesto a escribir.

P.L.T. ¿Tiene título esa novela?
No, todavía no. Con los títulos soy muy dudoso, tengo apuntados dos o tres y luego le pregunto a los amigos cómo les suena, les miro a la cara, porque creo que el título tiene que gustar a primera vista. El título de la última Mala gente que camina, por ejemplo, me lo dio Joaquín.

miércoles 27 de enero de 2010

Mardrid

Es curioso que una ciudad que tiene mar en el nombre no tenga mar, aunque como Juan Urbano dice, y Benjamín Prado escribe, solo a veces. Sobre eso, y sobre Pablo Neruda, que está muerto, pero no siempre, ¿verdad?


En Madrid no hay mar, pero solo a veces
Por Benjamín Prado. El País.

En Madrid no hay mar, pero sólo a veces, y el poeta Pablo Neruda está muerto, pero no siempre. Esas dos extrañas frases me las acaba de decir Juan Urbano para explicarme lo que le ha parecido la exposición que acaba de ver en la sede del Instituto Cervantes, en la calle de Alcalá, que se llama Amor al mar y reúne la primera colección de caracolas de Neruda y algunos de los libros de su biblioteca. Cuando llegó a Madrid desde Cádiz, Rafael Alberti escribió "¡Qué altos los balcones de mi casa! / Pero no se ve el mar: / ¡qué bajos!", sin darse cuenta de que el mar era él; y cuando unos años más tarde vino desde Chile su amigo Neruda y se instaló en el barrio de Moncloa y en el mismo sitio donde ahora viven algunas de las chicas más guapas de la ciudad, en la Casa de las Flores, el mar se multiplicó por dos al sumar la playa de la que venía uno y la playa hacia la que iba el otro, es decir, las de El Puerto de Santa María e Isla Negra. Neruda vivió en Madrid y viceversa, porque a él lo mató en 1974 una mezcla de cáncer y desolación, en un Santiago de Chile donde los buitres se posaban sobre el Palacio de la Moneda, pero Madrid se ha hecho inmortal en sus poemas y nunca dejará de ser, por ejemplo, la capital heroica de su libro España en el corazón. Eso sí, al apostarlo todo por nosotros salió perdiendo, porque España en general y Madrid en general no le han devuelto el cambio: ¿por qué no hay una estatua de Neruda allí mismo, delante de la que fue su casa, para honrar a ese hombre que fue parte de nuestra literatura y de nuestra historia, que vino a defender una república que no era suya, que fue el otro lado del mar de la Generación del 27 y protagonizó junto a Federico García Lorca, Vicente Aleixandre, el propio Alberti o el joven Miguel Hernández alguno de sus actos más sobresalientes? ¿Por qué La Violetera sí y él no? Madrid no es agradecida con los poetas que la han escrito, y para comprobarlo no hace falta más que recordar el abandono lamentable en el que sigue el proyecto de convertir el chalet del propio Aleixandre en un centro de estudio de la poesía. ¿Cuántas veces se ha anunciado que el edificio de la antigua calle de Welingtonia en el que siempre vivió el premio Nobel lo iba a comprar y rehabilitar el Ayuntamiento? Una menos de las que lo ha incumplido.
Al mirar la hermosa exposición del Instituto Cervantes uno no ve sólo caracolas, sino también toda una época de nuestra cultura que se llama Edad de Plata porque es la más brillante que hemos tenido después de la de Oro, o sea, que después de Cervantes, Quevedo, Lope de Vega, Góngora o Calderón hay que escribir Lorca, Cernuda, Alberti y, al otro lado del océano, Neruda o Huidobro, a los que hoy no habrían querido empadronar los racistas de guante blanco que gobiernan algunos de nuestros municipios, que además de no tener conciencia no tienen memoria, ni histórica ni de ninguna otra clase.

Neruda es el otro lado del mar de la Generación del 27 y por eso es tan oportuna esa exposición de las caracolas que él coleccionaba igual que coleccionaba botellas, diablos de arcilla o mascarones de proa, porque si te pones una de esas conchas en el oído, te recordará que hubo un tiempo en el que este país recibía a los extranjeros como si no lo fuesen y los transformaba en uno de los nuestros. También fuimos de los suyos, cuando hubo que huir de los asesinos en 1939, meterse en un barco como el Winnipeg, que organizó el propio Neruda, y buscar una segunda vida en Chile, o México, o Argentina. ¿Qué fue de la palabra solidaridad? ¿Qué es la memoria histórica? Pregúntenselo a las caracolas de Neruda, que ha vuelto a Madrid para convertirlo, otra vez, en un hermoso puerto de mar.

martes 26 de enero de 2010

Nuevas citas y nueva fecha

Pese a que lo habíamos sacado de la web de los organizadores y del propio teatro, parece ser que el concierto de Benjamín Prado y Coque Malla no será el día 26 de febrero, sino el día 25. Así, por lo menos, nos lo ha comentado el propio Benjamín. En un día en el que tenemos novedades sobre el curso que dio en Ávila este fin de semana (gracias a PepeMomia), aunque esperaremos algún día más para intentar completar la información.

Lo dicho, que hay nueva fecha para el concierto, que hay nuevos conciertos y que hay más, y más citas, o dicho en palabras de Benjamín:

"Efectivamente, colegas, es el 25. Lo haremos justo después de que yo regrese de Nicaragua, donde estoy del 16 al 21. El espectáculo con Coque tiene muchas peticiones, pero ¡no hay días para atenderlas todas! De momento, lo hemos confirmado el 4 de marzo en Barcelona, el 14 de mayo en Granada y el 15 en Almería. En Madrid habrá repertorio e invitados sorpresa, y algunos regalos para el público, será divertido. Aparte de mi carrera como cantante, ja, ja, ja, mañana estaré en Albacete, con Luis García Montero, para hablar de Ángel González. Del 28 al 30, en Andorra. En febrero en Nicaragua, en el Festival de Granada. Del 18 al 20 de marzo en Almería, para hablar de Alberti. A comienzos de abril voy a leer poemas a Siria; del 14 al 16 estaré en varios sitios de Aragón y el 20 en Alemania. Eso, de momento. Nos vemos en cualquiera de esos lugares".