lunes, 29 de junio de 2009

La semblanza entera

En el post del otro día, en el que informaba del premio Julián Besteiro que le entregaron a Joaquín Sabina, reproduje la semblanza de Benjamín Prado al cantante, pero el audio no era de una calidad extraordinaria, y se me quedaron algunas palabras por el camino.

Afortunadamente Benjamín Prado ha dejado un comentario en este blog desvelándonos más sobre la semblanza, y solventando esas lagunas textuales que aparecían en el post.

"Bueno, ahí tenéis la broma entera. Lo escribí esa misma mañana, y lo acabé en el taxi, como debe de ser... La verdad es que me divertí jugando al ratón y al gato con los que estaban ahí, haciendo primero un par de estrofas más o menos serias y, de pronto, metiendo una ráfaga de ripios ¡terribles! Jajaja, escurrir el bulto / culto... qué cara se le puso a algunos... Joaquin y yo nos estuvimos muriendo de risa toda la noche, acordándonos de la rima After-hours / Schopenhauer. Y podéis estar seguros de que estoy hablando de muchas carcajadas, porque la noche se fe haciendo larga, y más larga, y más larga... ¡A estos sindicalistas no hay quien los acueste!"

Cuando alguien me pregunta quién es Joaquín Sabina,
respondo que un cantante que, además, es mi hermano;
y hablo de su talento, su risa sin esquinas
su popurrí de mago y artesano.

Es un hombre que hiere susceptibilidades
cuando dice que a la hora de escribir un poema
nunca hay cosas más ciertas que las medias verdades
ni mejor oración que la blasfema.

Si se trata de ser culto,
él jamás escurre el bulto:
fui con él a un after-hours
a tomar la última copa
y me citó a Schopenhauer
al lado del guardarropa.

Siempre ha considerado, si hablamos de comer,
la manzana de Newton, peor que la de Eva.
Y si se pasó un poco, lo hizo por aprender:
es de los que no opina si no prueba.

Sé que quiso a las drogas, pero ya no están juntos,
aunque ni él mismo sabe quién ha dejado a quién.
Luego un marichalazo vino a poner los puntos
sobre las íes y un dedo en la sien.

Sintiéndose moribundo,
se quiso borrar del mundo,
y se durmió en los laureles
cuando más soplaba el viento:
mire usted qué mal momento
para perder los papeles.

No encontraba remedio en ningún botiquín
y ni en sueños quería pisar los escenarios:
al hombre cabizbajo se le cae el bombín,
mientras que lee los obituarios.

Pero aprendió la lección
y venció a la depresión.
Y hoy ya es capaz de ser otro
sin dejar de ser quien era.
La vida es igual que un potro:
si la domas, no es tan fiera.

Así que nada ha perdido
y aún es el que siempre ha sido:
alguien que no echa en tu plato
fritangas de sentimientos,
pasiones de economato,
moralejas con descuento.

Un santo que una noche vio a Dios dentro de un bar.
Un abogado que habla del diablo en los juzgados.
Un médico que quiere que vuelvas a fumar.
Un cura que te aplaude los pecados.

Un bailarín que sabe cómo dar un mal paso.
Un ateo que reza a la Virgen del Burdel.
Un anarquista que usa la ley de posavasos
y las banderas blancas de mantel.

Como escritor de canciones
son claras sus intenciones:
ser Lorca con gafas negras,
César Vallejo con banda,
Paul Celan con matasuegras,
Kafka en sábanas de Holanda.

Maestro de desengaños,
hace casi 30 años
nos robó los corazones,
y eso, no lo digo en broma
-ni que ha escrito las canciones
más bellas de nuestro idioma.

Cuando alguien me pregunta quién es Joaquín Sabina,
respondo que un cantante que, además, es mi hermano.
Su casa, para mí, siempre fue una oficina.
La llave de la mía, siempre estará en su mano.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

En el quinto verso falta una hache..."quién Ha dejado a quien"
El resto, estupendo.

Eterna aprendiz dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Premio consuelo para Lucía Folino dijo...

En realidad, fue Joaquín quien me abandonó a mi suerte, tras la exitosa gira con Serrat. Nunca me permitió acceder a él, amparándose en un estatuto firmado unilateralmente, en el que él se quedaba con todas las ganancias y yo soportaría la humillación, los daños y las pérdidas.

O sea, que logré que sobreviviera, junto con sus amigos de Rota, que soportara su cruz y se recuperara física, intelectual y artísticamente, y el viejo sinvergüenza no solo me defraudó económicamente sino que esfafó mis sentimientos más nobles, por un placer tan indigno como una corrida de toros.



La rima after-hours / Schopenhauer supongo que la escribí alguna vez, porque me resulta muy familiar y el verso del guardarropas indubitable, en esos sonetos repentinos online, en coplas de rimitas fáciles, que intentaban ser solo una sonrisa en el rostro de un triste caballero, que no era un hidalgo sino un lazarillo bribón.



Estas estrofas son de un soneto/sonsonete bastante antiguo:

Lo copio porque en uno de los encuentros de Benja con Sabina en Casa de las Américas vi en youtube que recitó el poema al que aludo al final:


PUBLICADO POR PREMIO CONSUELO PARA LUCÍA FOLINO EN 20:50 0 COMENTARIOS
LOS LADRONES DE TUÑÓN.
¿Donde está el Rey David que atraca minas
metidas en cajones de Pandora?
¿Es cierto que no ha vuelto a ver la hora
del regreso a las tablas argentinas?


¿Donde anda el diablo que asesina
a las musas, y al rato las adora?
¿Espera que mi lengua que perfora
le dicte nuevas rimas con morfina?


Joaquín de los alfiles del caballo,
Joaquin de capitanes y de condes,
No te conviertas en viejo gruñón.


Adiós dígole al Rey y sus vasallos:
¿Donde estás mi Joaquín?, ¿donde te escondes?
Joaquín de Los ladrones de Tuñón.







¿A vos te parece gracioso?
A mí no, para nada. Lo que me hizo a mí se lo hizo a toda Iberoamérica, porque mi amordazamiento en "etiqueta negra" no hace sino sumir a los pueblos de nuestros países hispanoparlantes en la más profunda decadencia, y asentar la dependencia que tienen con el imperialismo capitalista.
Me han dicho que el Rey, don Juan Carlos considera a Sabina, Serrat, Prado, Montero, Almudena y varios más unos "comemierdas".

La persona que me lo dijo fue posiblemente un amigo personal de la banda que prefirió mantener su anomimato escudándose en la identidad de Antonio García de Diego.


Lu