viernes, 30 de octubre de 2009

¿Tú te crees que la policía es tonta?

La música nos rodea, los versos de las canciones nos embriagan, los nuevos libros nos deslumbran... pero Juan Urbano sigue a lo suyo, pensando, y criticando a los políticos y a los bancos. Bendito cuarto poder. Mientras Benjamín se sigue jugando que Esperanza la repita aquellas 5 palabras.
La policía no es tonta
Por Benjamín Prado. El País.
Eso es lo que se les decía antes a los que pensaban que te la iban a dar, o que no te enterabas, o que eras fácil de confundir: ¿pero tú te crees que la policía es tonta? Pues ahora, la frase podría ser igual, sólo que cambiando a la policía por la presidenta de la Comunidad de Madrid: ¿pero tú te crees que Esperanza es tonta?
Pues claro que no, la esperanza puede ser audaz, como dice Obama; o puede ser el sueño que tienen los hombres cuando están despiertos, como decía Aristóteles; puede ser lo último que hay que perder o el último refugio de los que ya lo han perdido todo; pero no puede ser tonta. Y eso vale las dos veces, cuando va escrita en minúscula y cuando es un nombre propio. Porque tal vez Aguirre sea la gran Esperanza blanca del PP y tal vez no, pero es lista, ágil, dura, tramposa y, en resumen, tan mala enemiga de sus amigos que alguno de ellos debe de estar ahora mismo en casa, sentado en el borde de la cama, sin afeitar, vestido con un pantalón de pijama a rayas y una camiseta de tirantes y emborrachándose con el tinte que ella se pone en el pelo, igual que hacía Woody Allen en Todo lo que siempre quiso saber sobre el sexo y nunca se atrevió a preguntar, cuando para olvidar a la oveja de la que estaba enamorado se cogía una cogorza de Woolite.

Quizás el que se esté dando a la bebida sea el vicealcalde, repitiendo entre sorbo y sorbo, ante el espejo de encima de la cómoda, eso de "vinieron a por el presidente del PP en Madrid, y yo no hablé; vinieron a por Telemadrid, y yo no hablé; vinieron a por la Cámara, y yo no hablé; vinieron a por Ifema, y yo no hablé; vinieron a por Caja Madrid, y yo no hablé; vinieron a por Rajoy, y yo no hablé; vinieron a por el PP, y yo no hablé; y me montaron una gestapillo para espiarme; y ahora vienen a por España". Si le dan la vuelta al discurso, verán que si Aguirre y los suyos fueron a por todo eso y se lo llevaron... es que la policía no es tonta.

Esperanza va por todas, y si con las letras de Aguirre se puede escribir la palabra guerra, no es por casualidad. Ahora la gran batalla es por el control de Caja Madrid y ése es un partido raro, en el que los jugadores de los dos equipos se cambian las camisetas mientras juegan, y cuando parece que les han metido un gol, en lugar de lamentarse pegan saltos y besan el escudo del rival. Esperanza quiere al frente de la entidad financiera a uno de los suyos y Rajoy y Gallardón quieren a Rato; pero a la vez el PSOE, que parecía más cerca del alcalde que de la presidenta regional, también quiere a Rato y Zapatero dice que no se opone a su candidatura, o sea, que la apoya echándose a un lado para dejarla pasar. Centra Messi y remata Cristiano Ronaldo. La conclusión que mi amigo Juan Urbano y yo hemos sacado de todo esto es que el encuentro está amañado, porque el uniforme de los dos conjuntos lo paga el mismo patrocinador: la banca, cuya sombra es el Estado.

"Y cuando digo eso estoy diciendo lo que piensan millones de personas", concluye Juan Urbano, "que se dan cuenta de que en este mundo la única ideología es la economía y el carnet del partido es la tarjeta de crédito".

Bueno, ustedes ya lo conocen y saben que es un hombre algo sentencioso, pero la verdad es que tampoco estarán demasiado en desacuerdo con él, ¿a que no? Yo les voy a confesar que cuando me siento delante de la televisión y me pongo a mirar las noticias que hablan de la pelea por Caja Madrid, soy igual que mi madre cuando mira un partido de fútbol: a los diez minutos ya estoy preguntando cuáles son los nuestros y con quién va cada uno. Eso sí, de lo que estoy seguro es de que la máquina va a seguir funcionando, sin importar quién haga de chófer, porque acabo de ingresar un cheque en la propia Caja Madrid y me han cobrado una comisión de cuatro euros con setenta y cinco. Así que no se preocupen y, si tienen que apostar, apuesten por Esperanza. Como dice Dylan, no hace falta ser meteorólogo para saber de qué lado sopla el viento.

lunes, 26 de octubre de 2009

Para Benjamín Prado, más que nunca

Joaquín Sabina dedica, desde su rincón semanal en Inteviú, unas estrofas a Benjamín Prado. Unas estrofas que hablan del nuevo disco, de la nueva gira, de las 14 nuevas canciones, y de un Benjamín al que anima a releer.
Y a leer, añado, pues leyéndole a él en Romper una canción, conoceremos mejor Vinagre y Rosas.
Gracias a Romano, a Bea y a Jon, por estar al quite.


Disco nuevo, que ya es hora
de echarle un pulso a la aurora,
de que le toquen las musas
el culo a las semifusas,
de que aceleren los trenes
derrapando en los arcenes
de las curvas peligrosas.
Por eso… Vinagre y Rosas.

Gira nueva, ya me toca
disfrutar del boca a boca,
volver a la carretera,
darle cuerda a tus caderas,
mancillar el escenario
con el verbo estrafalario
de cien rimas caprichosas.
Por eso… Vinagre y Rosas.

Video nuevo en la mochila,
habrá que cargar las pilas,
desempolvar las guitarras,
disfrazarse de macarra,
procurar que las canciones,
sean un libro de oraciones
a la virgen milagrosa.
Por eso… Vinagre y Rosas.

Catorce emociones nuevas
que brotan de higos a brevas,
urge calarse el bombín,
releer a Benjamín,
sacudirse la tristeza,
trasnochar con los Pereza,
poner pies en polvorosa.
Por eso… Vinagre y Rosas.

sábado, 24 de octubre de 2009

Bendita ingenuidad

Tras conocer la portada, y la contraportada, del nuevo libro, y mientras saboreabamos el tiramisú, volvimos a Juan Urbano, quien, atento a la actualidad, y como buen madrileño, quemado con la Sanidad pública, no quiso dejar pasar la ocasión para contarnos sobre la ingenuidad de quien creía que la salud y la humanidad están por encima del dinero. Esta es su historia.

Un quirófano es una tienda
Por Benjamín Prado. El País.

"Da igual si el dinero es negro o blanco, lo que importa es que cace ratones", dice Juan Urbano mientras pide en la cafetería de la esquina el segundo café de esta mañana en la que le ha dado por lamentar que en nuestro mundo no sea gratis ni la misericordia y que todo tenga una etiqueta colgada en donde está escrito su precio. "Lo cual significa que quienes no pueden pagarlo no valen nada", añade.

"Eso es lo que ocultan los liberales, y los es-la-economía-estúpido, y los saboteadores de lo público y los evangelistas de la sanidad y la educación privadas: que cuando un hospital, por ejemplo, es un simple negocio, te pueden sacar de la sala de operaciones porque debes una cuota de 166 euros, como acaban de hacerle los burócratas de Sanitas a un vendedor de la ONCE que iba a operarse de cataratas en la clínica Vissum, de Madrid. Eso es lo que ocurre cuando dentro de un quirófano no imperan los criterios científicos, sino los empresariales".

Yo creo que tiene razón, porque la voracidad se ha hecho con el mercado hasta tal punto que continuamente nos intentan cobrar hasta lo que no consumimos, como hacen los aparcamientos o las compañías telefónicas y quieren hacer los taxistas de nuestra Comunidad, que ahora pretenden poner una tarifa mínima de 25 euros para los usuarios que vayan del aeropuerto a algún destino cercano, lo cual es inaudito.

Pero el problema es cuando los servicios públicos que están recogidos como derechos innegociables en nuestra Constitución también entran a ese mercado, porque un taxi puedes sustituirlo por el metro, pero una ambulancia no. Porque aunque la deontología y las cuentas de resultados no se llevan bien en el 50% de los casos, y en el 50% restante sean íntimas enemigas, parece injustificable que un seguro médico, por muy privado que sea, pueda quitarle un paciente a los cirujanos cuando éste ya está en la camilla, con la anestesia en el ojo, el oxígeno en la nariz y la aguja clavada en la vena, porque debe una cuota que, además, su mujer y su hijo se ofrecían a pagar de inmediato. Lo sentimos mucho, pero el banco ha devuelto el último recibo, y en esas condiciones no podemos autorizar la intervención. Sanitas. No hay miserable que no jure defender una ley o cumplir una norma.

Ya lo saben, no hay romanticismo que valga; la única música que queremos oír es la de las cajas registradoras, y no nos interesa su tarjeta de la Seguridad Social, sino la de crédito, porque aquí todo es una tienda, empezando por las farmacias, por no salirnos del círculo de la salud, que además de ser farmacias son perfumerías, ópticas y zapaterías que venden medicamentos pero también cepillos de dientes, champús, gafas pregraduadas, cosméticos, juguetes para bebés, zapatillas vagamente ortopédicas...

Vale, la comida y la hipoteca no se la regalan a nadie y todo es un negocio; pero lo de los seguros médicos es ya una pura demencia, y lo peor es que con lo que le están haciendo a la Sanidad pública parece imposible librarse de ellos, porque la estrategia que siguen Esperanza Aguirre y los suyos es igual a la que se usa con las carreteras, cuya señalización es cada vez más tramposa porque consiste en llevarte a un peaje te pongas como te pongas: vayan en coche a la T-4 de Barajas y verán de qué hablo.

La mujer del hombre expulsado del quirófano llamó a su hijo para que fuera a un banco a ingresar el dinero. Lo hizo a las 13.24, pero la clínica no esperó. "Me dijeron que tenían más pacientes que operar". Así es: saquen a ese moroso de ahí y que pase el siguiente. "Mi marido no es un perro que se pueda sacar de un hospital así. Es una cuestión de humanidad. Esto no se le puede hacer a nadie", dice. Bendita sea su ingenuidad.

jueves, 22 de octubre de 2009

La receta del Tiramisú de Limón: Prado y Sabina

Si aún no habéis escuchado la canción, que ya circula por la red, leed primero la poesía. Será la primera vez que la escuchéis sin música, una vez que la música os atrape... se hará canción.

Tiramisú de Limón.
Letra: Joaquín Sabina y Benjamín Prado. Canta: Pereza y Sabina.


Hice un solo desafinado
con las cenizas del amor
las verbenas del pasado
cangrenan el corazón.

Acórtate la falda nueva
despiértate al oscurecer
túmbate al sol cuando llueva
no desordenes mi taller

Tiramisú de limón
helado de aguardiente
muñequita de salón
tanguita de serpiente.

De madrugada y por la puerta de servicios
me pasabas el hachís
al borde del precipicio
jugábamos a Thelma y Louise

Pero esta noche estrena libertad un preso
desde que no eres mi juez.
Tu vudú ya pincha en hueso,
tu saque se enredó en red.

Tiramisu de limón
helado de aguardiente
puritana de salón
tanguita de serpiente.

Dónde crees que vas
qué te parece que soy
no mires atrás
que ya no estoy.

Pero dónde crees que vas
qué te parece que soy
si miras atrás
mañana es hoy.

Dónde crees que vas
qué te parece que soy
puede que quizás
luego sea hoy.

Nena dónde crees que vas
que te parece que soy
no mires atrás
que ya me voy.

Que sepas que el final no empieza hoy.

Y ahora sí, hágase la canción...(en un fotomontaje del propio Sabina)



O en uno de sus fans (en esta ocasión con la canción entera...
http://www.youtube.com/watch?v=hud8BuCq7mk


Y recordad que en breve podremos saber cómo se escribió esta, y las demás canciones del disco en Romper una canción.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Ahora sí, la portada definitiva

Un día, a principios de este año 2009, Joaquín Sabina y Benjamín Prado decidieron irse a Praga a escribir canciones y siete meses después habían acabado el disco Vinagre y rosas. Este libro cuenta esa aventura que fue puro rocanroll, llena de versos y versos tachados, chicas que vienen y que se van, viajes, música, alcohol, risas y, sobre todo, lleno de una amistad sin fronteras ni direcciones prohibidas. Y también nos deja ver los talleres de cada canción y nos hipnotiza haciéndonos mirar las vueltas que dieron todas ellas antes de quedar acabadas. Benjamín Prado rememora en Romper una canción la intensidad de aquellos meses de trabajo en los que Sabina y él pelearon a muerte por cada palabra y llegaron a lograr una combustión, y una simbiosis que hoy día ninguno de ellos sabe quién escribió qué, porque no hay una coma sin negociar en todo el disco. Así se escribió Vinagre y Rosas.

Y no lo digo yo, lo dice la contraportada del libro que en Noviembre publicará Benjamín Prado, quien nos ha regalado, en exclusiva, esta portada que ya es la definitiva. Le han devuelto pelo a Benjamín, y nos ha incorporado la contraportada.
Ya se oyen rumores, versos y letras de alguna de las canciones. Hace un mes decíamos que teníamos un libro en blanco, ahora ya tiene portada, y las primeras letras... queda menos.



lunes, 19 de octubre de 2009

La muerte tiene clases

Benjamín Prado se caracteriza por contar cosas que todos sabemos, esas que no nos tienen que contar, pero que queremos que él nos cuente como sólo él sabe hacerlo. Eso fue lo que escribió el jueves en El País, como hay unas muertes de primera, que nos interesan... y

74 muertos de segunda división
Por Benjamín Prado. El País
Algunos muertos juegan en segunda división, salen sin foto en los periódicos y sus apellidos nunca llegan a los discursos, ni su historia puede aspirar a nada que no sea la letra pequeña de la realidad. Sin embargo, si los juntas, forman números que dan miedo: con los dos de ayer, el que cayó en una empresa de reciclado de papel de Torrejón de Ardoz y el que perdió la vida en Torrelaguna, cuando el furgón blindado de la empresa Prosegur que conducía volcó en la M-131, van 74 víctimas en lo que llevamos de año, lo cual hará aplaudir a los defensores de los porcentajes, porque el pasado año se llegó a los 134 entre enero y diciembre, y hay que ser muy pesimista para imaginar que de aquí a Nochevieja vayan a producirse 60 desgracias más, ¿no?

Por añadidura, hay que celebrar que en toda España el número de trabajadores fallecidos en accidente de trabajo entre enero y agosto de este 2009 ascienda a 545, porque eso supone un 26% menos que en el mismo periodo de 2008, según el Boletín de Estadísticas Laborales del Ministerio de Trabajo e Inmigración, con lo cual los muertos no van a resucitar o a desmorirse, como tal vez diría el poeta Juan Gelman, pero son parte de una suma más pequeña que debe de conducirnos al optimismo: "Señora viuda o señor huérfano, alégrense, porque se han quedado sin marido o sin madre, pero como el año pasado por estas fechas habían muerto más personas, deben de consolarse pensando que si no llega a ser por nosotros, con toda seguridad, y eso se deduce haciendo un sencillo cálculo de probabilidades, habrían perdido a otro familiar o amigo. Así que les damos nuestro más sentido pésame, y ¡enhorabuena!".

El accidente de Torrejón de Ardoz, por ejemplo, se llevó por delante a un empleado de 39 años de la empresa Ecovidal cuando quedó atrapado en una de las máquinas que manejaba, y que se sospecha que carecía de sistema de paro en caso de emergencia. Es decir, que, según todos los indicios, se trata de otro suceso ocurrido porque se siguen sin tomar las medidas de seguridad necesarias en decenas de miles de puestos de trabajo a los que los obreros no van cada mañana a ganarse la vida, sino a jugársela. "Pero ¿y qué?", vuelve a decirnos a Juan Urbano y a mí el hombre del traje negro, con sus estadísticas en la mano: "De esos 545 trabajadores, 413 perdieron la vida durante su jornada de trabajo, y eso supone el 26,6% menos que hace un año, mientras que otros 132, o sea, el 24,1% menos que en 2008, lo hicieron in itínere (en el camino del trabajo a casa o viceversa). Además, hubo durante la jornada de trabajo 396.439 accidentes leves, lo que significa un 29,4% menos, y 3.409 graves (un 29,5% menos). En cuanto a los in itínere, también se produjeron 48.651 siniestros leves (el 17,7% menos) y 863 graves (el 21,7% menos). ¡No me irán a negar que estamos en el buen camino!". Yo me callo, pero Juan le da una palmada y le dice: "¡Claro, campeón! Yo creo que habría que montar un guateque, para celebrarlo. Con una orquesta que toque salsa y sangría gratis para todos los parientes del difunto".

La gente de CC OO de Madrid pidió ayer que se investigue este accidente laboral, ya que de nuevo "faltaban medidas preventivas", y claman al cielo que "no se puede seguir poniendo en riesgo la vida y la salud de los trabajadores, ni empeorando las condiciones para ahorrar costes por parte de los empresarios". UGT, por su parte, atribuyó el fallecimiento a la falta de "señalización" y a la inexistencia del "perímetro que la ley obliga a tener" en torno a la maquinaria que la víctima estaba manipulando, lo que según el sindicato supone un incumplimiento de las medidas de seguridad en el trabajo. "No es lógico que haya bajado la actividad laboral y se mantengan las víctimas por accidente laboral", dicen. En cuanto a la empresa, no dice nada, de momento, y se limitó a ordenar a su plantilla que no contestara preguntas ni dejase entrar a los medios de comunicación en sus instalaciones.

Setenta y cuatro muertos en nuestra Comunidad en lo que va de año, pero no son muertos de ETA, ni de la violencia doméstica, así que no los van a ver en los titulares, ni va a salir ningún ministro hablando de ellos por la televisión. Los partidos de segunda no se retransmiten, por lo general.

viernes, 16 de octubre de 2009

Así se ve Romper una canción, el nuevo libro

Mientras Benjamín Prado está en la X Semana de La Poesía de Bilbao, donde leerá algunos poemas, nosotros seguimos los rastros a sus próximas obras...

Un libro se escribe página a página, y aunque la portada siempre es lo último, para nosotros es lo primero.

Benjamín Prado nos adelantó el pasado 22 de septiembre que en noviembre publicaría un libro, Romper una Canción, en el que narraría cómo escribieron las canciones, él y Sabina, del nuevo disco del de Úbeda, Vinagre y Rosas.

Aún no tenemos el disco, aún no tenemos el libro, pero sí tenemos la primera prueba (quizá cambie la foto) de la portada de Romper una canción