
Los días 12 y 13 se celebró en Madrid en el Círculo de Bellas Artes el festival ñ de literatura española. 48 horas de literatura sin fin, de mucha y muy buena cultura.
Pese a que un blog sobre literatura, con rigor informativo y sin pretensiones económicas, no es ni un medio de comunicación, ni uno de información (según algunos), pese a que ser perodista no se suficiente, pese a que no quisieron acreditarnos, estuvimos allí. Disfrutamos del festival, y disfrutamos de Benjamín. Por supuesto.
Y ya que estábamos, lo grabamos (o lo intentamos porque el espacio era malo para una lectura de poesía y los micrófonos improvisados 10 minutos más tarde se acoplaron todo lo que quisieron),
Luchando contra los elementos, Benjamín Prado nos regaló varios inéditos, que incluirá en su próximo libro de poesía, que iremos viendo, y leyendo en el blog.
Por ahora os dejo con el que se llama Poesía Social (la parte final del vídeo pertenece a otro poema, llamado No me cuentes tu vida, pero no está entero), un poema que introdujo así: "lo escribí pensando que a veces está bien que uno empiece a hacer las revoluciones por su propia casa. Lo escribí pensando en Miguel Hernández , pero después le robé el poema a Miguel Hernández se lo dediqué a mi chica que me lo va a agradece desde más cerca".
Lo mismo que inventar
es comprender algo que aún no existía
y traducir lo oscuro
al lenguaje de la luz
leerlos fue soñar con un idioma
sin la palabra usura
sin miseria
injusticia
desigualdad
olvido.
Sin palabras que fuesen
el veneno en el agua
y la sal en la herida.
Si otros querían vidas análogas
a un mundo en el que el generoso
es rehén del ingrato
y el fuerte hace culpable
de su violencia
al débil
y el embustero acusa
al engañado
de querer saber.
Ellos hablaban siempre
de libertad
banderas
equilibrio y razón
Cuando oían que nada
es verdad para siempre.
Que todo se transforma
al decirlo al revés,
del modo que
el azar se hace la raza
o el líder el redil
o el animal, la lámina.
Contestaban que era posible
un mundo
en el que se pudiese
cambiar de dirección
si cambiar de sentido,
como aviva
como oro
como radar
como ala.
Un mundo con respuestas
más allá del pasado
en el que en cada vida
no pudiese encerrarse
en un solo destino.
Ellos creían eso
como yo creo en tí.
Que no te extrañe
verte dentro de este poema.
El amor se parece
a las otras libertades
en que a todas les siguen
los mismos enemigos.