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jueves, 15 de noviembre de 2012

Si dejas de quererme... Entrevista

A este es al libro al que nos referíamos ayer cuando dijimos que Benjamín estuvo de presentación en El Salvador. Un libro de poesía, Si dejas de quererme lo sabrá este poema, una antología publicada por la editorial La Fragua.

Aún no sabemos cómo adquirirlo fuera de aquellas fronteras (si nos enteramos os informaremos), pero que sí pudimos, ayer, escuchar dos de sus poemas, el que le da título al libro y Lo mismo y lo contrario.

Hoy, además, nos vamos a poder acercar un poco más al escritor que viajó a El Salvador, y que concedió una entrevista al suplemento cultural del Diario Co Latino tresmil. Un suplemento que además recoge las palabras de Luis García Montero y de Chus Visor, el uno sobre el segundo y el segundo sobre su nombramiento como Doctor Honoris Causa. Podéis leerlo todo clicando aquí... y la entrevista a Benjamín, rescatada directamente de esas páginas, aquí

El poeta Benjamín Prado presentó su poemario Si dejas de quererme lo sabrá este poema publicado en El Salvador por Ediciones La Fragua, dentro del marco del XI Festival Internacional de Poetas. En esta entrevista nos expone que el poeta debe esta involucrado con la sociedad

P-¿A qué debemos esta nueva visita suya al país?
R-Bueno he venido desde México, específicamente de Puebla en donde hemos estado presentando una antología de mis poemas, una antología que se llama «Yo solo puedo estar contigo o contra mí?, después he venido acá a El Salvador para presentar mi antología «Si dejas de quererme, lo sabrá este poema» que ha sido publicada por la editorial La Fragua de El Salvador.

P-Llama la atención que un autor como usted publicado en editoriales más conocidas de España, publiqué con una editorial como La Fragua, ¿por qué publica con esta? 
R-Yo creo que la poesía hay que mimarla y compartirla, en ese sentido los libros que vienen de España son demasiado caros, los precios se elevan demasiado, pienso que publicar en El Salvador con esta editorial hace que los trabajos estén más cerca de las manos, de los bolsillos y de los ojos de los lectores, varios editores me propusieron en El Salvador sacar una antología pero simpaticé mucho con el proyecto de La Fragua y su editor, confiamos por lo tanto en la calidad de esta edición.

P-Este año participó en una marcha junto con otros personajes de la cultura de España como Javier Bardem y Marta Sanz, eso nos lleva a preguntarle ¿cuál es el papel que debe cumplir el literato en su sociedad?
R-Fundamentalmente no debe negarse a ver la realidad, mirar para otro lado es una forma de ceguera terrible porque es una forma de ceguera elegida, creo que uno si actúa así es cómplice de lo que no quiere ver. A veces uno tiene que participar de manifestaciones, ser contemporáneo y participar de la realidad, Baudelaire lo decía «el deber del poeta es ser contemporáneo y no negar la realidad».

P-¿Debe el poeta dar a conocer su opinión sobre problemas políticos y sociales? 
R-Pues se ha perdido un poco la idea de los maestros literarios como Alberti o Neruda, es decir que el poeta tiene que dar una respuesta literaria a los acontecimientos sociales, a las noticias, las injusticias, a casi todo. Pienso que hay cosas de las que merece la pena dar una opinión, pero no debemos dejarnos llevar por lo caliente sobre las cosas que te importan, la opinión del poeta debe ser lo más destilada posible. No siempre doy una opinión a través de un poema, pues creo que existen otros canales como las columnas de opinión, las tertulias, las entrevistas etc. Ahora si doy una opinión a través de un poema es porque creo que voy a poder hacer un buen poema y pienso que va a ser un buen material como una madera para tallar en ella, que se convierta en una escultura etc. En definitiva cuando escribo un poema porque pienso que va a quedar bien.

P-La literatura española ha tenido en su desarrollo influencias europeas (griega, romana, francesa etc.) pero al leer parte de su poemario publicado en El Salvador hay un contenido multicultural, nombres árabes por ejemplo. La gente olvida que la literatura española también tiene un fuerte componente arábigo e islámico ¿cuál es la importancia de este componente en el desarrollo de la literatura española? 
R-Imagínate pues no solo en el desarrollo de la literatura sino de España en su totalidad, España viene de muchas culturas pero a veces tiende a olvidarlo, me entristece mucho que España se pueda convertir en un futuro en un país lleno de xenófobos. Me parece que los dos peores inventos de la humanidad son el dinero y las fronteras. 

P-Algún mensaje final para los lectores
R-Me gustaría que leyeran mis obras, que se hagan mis fans, eso es lo que uno sueña, que las personas estén esperando la última producción.

jueves, 21 de junio de 2012

Libros y Líberos

Ya lo adelanté y colgué un vídeo de la charla que Benjamín Prado y Jorge Valdano tuvieron sobre fútbol con motivo del número 1 de la revista Líbero. Una revista que nace para unir literatura, y buenos textos con el fútbol y buenas jugadas y que habrá que marcar muy de cerca.
Una revista que además de todo lo bueno que tiene: el papel, la cuidada edición, el diseño, el tacto... está escrita bajo licencia Creative Commons que nos permite hablar de ella y difundir sus contenidos, ya que ni tenemos fines lucrativos ni vamos a dejar de decir que el equipo de Óscar Abou-Kassem y Diego Barcala son los artífices de esta joyita que acaba de nacer en una época de claras extinciones, y que esperemos que al número 1 le siga el 2, y así sucesivamente.
Por ello hoy os acerco la charla entre Benjamín Prado y Jorge Valdano. Con píldoras de cada una de las páginas... (al completo en la imagen o, lógicamente, en la revista, que tiene otro olor).
"En una charla cómplice, trufada de Raúl y Guti, y entre las aficiones de España y Argentina. Jorge cerca de personalidades como Menotti o Di Stéfano. Benjamín debate desde el bagaje de quien compartió madrugadas con Rafael Alberti o Ángel González." ¿Por qué los intelectuales le perdieron el miedo al fútbol en los últimos años?", le pregunta Valdano a Prado a bocajarro. "Antes, cuando llegabas a un ámbito cultural y decías dos palabras sobre el fútbol te miraban como diciendo , "este va de listo o es que es tonto" no había otra opción. Ahora todo ha cambiado", sentencia Benjamín antes de contar la primera anécdota de la charla. Una sobre Puskas.

Página 1

Benjamín Prado. El otro día tuve una experiencia maravillosa. Fui a Budapest invitado a una conferencia. Inmediatamente fui a ver, como Dios manda, la tumba de Puskas. Está enterrado en una catedral en el centro. Ahí está Puskas. Un tipo me llevó al restaurante al que iba a comer Puskas. Los camareros me dijeron que me iban a sentar en el sitio exacto donde se sentaba Pancho con su mujer. Y en ese momento, entró una señora, a la que todos los camareros besaron la mano, y es la mujer de Puskas. Me emocionó tanto como visita la tumba de Borges.
Jorge Valdano. Hay quien dice que fue el mejor jugador que pasó nunca por Madrid. Amancio habla de él con tanto amor como de Alfredo (Di Stefano). Me sorprendió mucho.
Prado. Esas son mis teologías. Las tumbas y esculturas de escritores. Allá donde hay tumba de Cortázar desecho la Torre Eiffel. Y además, los futbolistas. La primera vez que fui a Argentina fui a ver la tumba del boxeador (Luis Ángel) Firpo. Un cementerio lleno de ángeles y ves la estatua de él, en batín de cuerpo entero. Vamos, ni Gardel. Un boxeador.
Valdano. Me decia un argentino que en el año 30 murió Gardel en un accidente de avión, en el año 60 murió Hugo del Carril, un cantante, en un accidente de coche y en el año 75 murió (José María) Gatica que es un boxeador de última generación cruzando la calle. Eso marca la decadencia de Argentina. Morir caminando.
Prado. En Buenos Aires, me preguntaron. ¿Se puede hacer poesía y novela? Y en una película o jugando al fútbol. ¿O es que el gol de Maradona no es un poema? Y Diego me mandó una camiseta de Boca dedicada. La guardé y pensé: Cuando tenga un hijo me la pongo. Tuve un primer hijo y pensé: es solo un niño. ¿Y si la mancho? Está sin estrenar. Me la regaló en el 94 o por ahí. Por cierto, nunca entendí la sanción de ese Mundial. Siempre desee que lo que tomó Maradona lo hubiera tomado Julio Salinas para que lo expulsaran a él. Entiendo que te sancionen por tomar algo beneficioso para el cuerpo, pero no por algo perjudicial.
Página 2


Prado. ¿Crees que Messi le llega (a Maradona)?
Valdano. No tiene ese sentido artístico preo tiene un talento igual de eficaz. La pregunta es un homenaje. Con 24 años, emparentarlo con Maradona, ya tiene algo de reconocimiento, porque le quedan diez años de carrera. No sé hasta dónde puede llegar. Ahora, cuando empiezas a compararlo y ves alguna imagen de Diego, te das cuenta de que tenía un sentido poético. Todo en él expiraba fútbol. La pausa, la carrera, cómo escondía la pelota, cómo daba el pase más simple del mundo, pero te lo daba perfecto. Sin ningún defecto. La sensación de que el arte redime. Regordete, enano, pero con la pelota en los pies era bello.
Prado. Yo empecé a ir al Bernabéu en la época de la Quinta, la gente a Butragueño le quería mucho. Y cuando empezó a estar mal, la gente le aplaudía y le animaba. Ahora tengo la impresión de que tres cuartas partes del campo está deseando que Cristiano, a quien tanto necesitan, falle para pitar a gusto. Noto admiración, pero no noto cariño.
Página 3

Valdano. Primero van a desaparecer los 10 y luego los espectadores que aman a los 10, así que tienes fecha de caducidad.

Prado. La llevo escrita en la frente. A mi el fútbol demasiado físico, como la literatura demasiado ampulosa no me gusta. Me pasa lo mismo con los futbolistas que lo basan todo en el físico como Lass. Me fatigan tanto como los poetas ultraístas que lo basan todo en la imagen. La mezcla es lo magnífico pero ahora los jugadores son muy atléticos. Incluso Messi que parece pequeño y vaya piernas tiene.
Prado. Ahora en el fútbol cada vez hay menos sitio para lo distinto. Todo parece igual.
Valdano. Eso lo dijo muy bien Menotti con respecto a Maradona, "es impensable un Maradona japonés". Maradona es hijo de Villafriorito, un lugar donde es perfectamente posible jugar ocho horas al fútbol porque donde te metas te vas a encontrar a ortos diez con la misma enfermedad que tú por el fútbol.
Valdano. ¿De dónde sale la fuerza del fútbol para no hacer sospechoso al que levanta una bandera?

Prado. Todo el mundo acepta que el fútbol es algo al margen de la realidad y por eso la gente no suele entrar en esos debates sobre el precio de un jugador. Siempre digo que en el campo de fútbol es el único lugar donde estoy plenamente relajado. No trato de buscar inspiración para una novela o un poema. En el fútbol solo estoy en el fútbol.
Página 4

Prado. A mi el fútbol es una de las cosas que más me gustan. Me importa menos de lo que me gusta. Al acabar el partido ya vuelvo a pensar en mis cosas.
Prado. Me recupero antes. Vamos juntos al Bernabéu y mi imagen del Madrid si empatamos o perdemos un partido importante es la de estar consolando a un Luis (García Montero) abatido, com desinflado y yo intentando animarle. Supongo que será porque vivimos rodeados de gente del Atleti, Almudena Grandes, Chus Visor, Joaquín Sabina...
Valdano. ¿Pero Joaquín no es muy futbolero no?
Prado. Se está haciendo porque cada vez sale menos de casa. Un día nos llamó para preguntarnos qué nos parecía el himno del centenario del Atleti. Luis le dijo: "Demuestra dos cosas. Que no entiendes nada de fútbol ni de himnos". Nos juntamos a ver partidos en casa de Joaquín que es el que tiene la tele más grande. Recuerdo el derby en el que a los quince segundos el anterior Ronaldo ya había metido un gol. Luis y yo nos limitamos a hacernos un gesto, que repetimos en el segundo. Cuando el Madrid metió el tercero a los 40 minutos, Joaquín se levantó y nos gritó "¡Meteos vuestra piedad y educación por el culo. En mi casa se celebran los goles o ya sabéis dónde está la puerta!". No soportaba nuestra falta de entusiasmo. Si algo detesto en este mundo es el futbolista que no celebra el gol.
Valdano. El gol es el acontecimiento hasta en el parque de la esquina, es una cosa que te sale por los poros.
Prado. Rechazar el Nobel vale, pero no festejar un gol...
Página 5








lunes, 14 de mayo de 2012

Repaso en entrevista

Tras su paso por el Festival de poesía, o durante él, Benjamín Prado concedió una entrevista a Granada Hoy en la que el periodista G.Cappa hace un repaso por los distintos aspectos del escritor, desde sus aforismos en Pura Lógica, twitter, su próximo libro de poesía "con total seguridad Ya no es tarde", canciones, lo que quizá sea el inicio del nuevo disco de Sabina "Habrá otro, ni lo dude" y una mención a un seguidor con un blog, twitter... muy interesante.

"Me inquieta mucho la gente desapasionada o que no tiene ídolos"
Entrevista a Benjamín Prado en Granada Hoy por G.Cappa


El escritor madrileño presenta en el Palacio de los Patos 'Pura lógica', una colección de 500 aforismos en los que fija en una frase distintos conceptos y situaciones
 
En sus libros, Benjamín Prado es amigo de las frases lapidarias, palabras que ningún mortal se atrevería a decir en una escena cotidiana a menos que se llame Humphrey y se apellide Bogart. El escritor madrileño presentó ayer en el Festival Internacional de Poesía de Granada su nuevo libro, Pura lógica (Hiperión), una colección de 500 aforismos donde resume su forma de estar en el mundo. "Todos pueden soñar, pero no todos saben despertarse", escribe el autor de Nunca le des la mano a un pistolero zurdo. Amigo de músicos y letrista, su espigada sombra apareció en la presentación del primer disco de Leiva, cuando la mitad de Pereza habló más de la poesía de Luis García Montero que de su nuevo trabajo.

-No sé qué ponerle en el epígrafe de la entrevista: ensayista, poeta, novelista, autor de letras de canciones...
-Si pone escritor ya engloba también lo de poeta. Lo digo porque en las entradillas me ponen a veces eso de escritor y poeta, una apostilla que siempre me ha parecido muy sospechosa.

-Ahora es aforista también...
-Sí, el aforismo es un género que siempre me ha gustado a la hora de escribir porque está muy cercano a la poesía y a la filosofía. Es un libro que viene de lejos, muchos de los aforismos no estaban destinados al consumo público sino al privado, eran más bien cosas que me iba inventando, cosas que me recordaran exactamente lo que lo que quería decir cuando estaba escribiendo otra cosa. Y bueno, cuando un joven profesor que había hecho una tesis sobre mí me propuso hacer un libro de aforismos sacados de mis libros, cuando me entregó el primer borrador, le dije que versos no podía poner, porque un verso separado de su poema es subversivo para el poema y para el aforismo. Muchas cosas del libro están sacadas de artículos publicados allí y allá, lo que me da cierta tranquilidad porque Rafael Alberti me decía: "Chico, no publiques nada en los periódicos que no puedas meter en un libro, porque es trabajo perdido para un escritor". Así que como había escrito muchos artículos circunstanciales sobre cosas políticas y demás he podido rescatar de estos textos algunas frases que se pueden meter en un libro. Otros aforismos son inéditos que tenía en mis cuadernos de apuntes.

-¿Tampoco escribe nada en Facebook o Twitter que no pudiera publicar en un libro?
-Yo creo que los aforismos tienen bastante que ver con el lenguaje de Twitter, sobre todo. El libro tiene una parte cibernética, por llamarla así, porque con las pruebas se me ocurrió hacer una encuesta en Facebook para que si alguien tenía una frase mía o una sentencia de un libro o un artículo la escribiese. En menos de una hora me escribieron más de 200. Incluso un chico que tiene una página sobre mí, pradosurbanos.com, montó una votación para que la gente eligiese entre dos posible portadas para el libro.

-¿Conoce personalmente a su 'groupie'?
-Sí, es un seguidor muy entregado. Me sorprende continuamente porque de vez en cuando entro en la página y tiene colgadas cosas que sinceramente no recuerdo ni haber hecho. El aforismo es un género que siempre me ha rondado porque sé que soy un escritor muy sentencioso y que por venir de la poesía, incluso en las novelas, me gusta resumir conceptos y situaciones en una frase que se quede fijada en el lector. A fin de cuentas, haga lo que haga, tengo a Neruda soplándome en la oreja.

-Ha dicho antes que el aforismo es vecino de la filosofía. ¿'Pura lógica' también tiene algo que ver con los libros de autoayuda, aunque sea con un barniz literario?
-Todo buen libro es un libro de autoayuda. Madame Bovary enseña los peligros de la insatisfacción, los peligros de la imaginación sin salida. Es cierto que los aforismos tienen un tanto por ciento de consejo o de llave para los problemas ajenas. Yo creo que lo más peligroso cuando escribes aforismos es caer en la ocurrencia. Hay que intentar que los aforismos estén más relacionados con la inteligencia que con el ingenio, porque en caso contrario se pueden convertir en una colección de frasecitas agudas que no necesitan de ninguna manera ser encuadernadas y venderse en las librerías. Hacer greguerías es lo último que haría. En ese sentido, estoy infinitamente lejos de Gómez de la Serna.

- Su editorial destaca un aforismo del libro: "A veces, la única forma de recuperar la estabilidad es perder el equilibrio"
-Casi todos los aforismos que escribo, más que responder a certezas, responden a observaciones. Me inquieta mucho la gente desapasionada, la gente que no tiene ídolos, no tiene metas o no quiere desmesuradamente a algo o alguien.

-Luis García Montero dice que no se fía de las personas a las que no les gusta el vino, el fútbol o los toros...
-También Luis Buñuel dijo que no se puede confiar en una persona a la que no le guste fumar, beber y las mujeres. Muchos de mis aforismos son endecasílabos y alejandrinos. Creo que tienen que aspirar a definir caracteres, riesgos, a tener un punto de crítica. Hay muchos aforismos que he escrito sobre cosas que no me gustan. Por ejemplo ahora que se ha quedado en paro Rodrigo Rato: "Un mercado libre es una suma de ciudadanos presos".

-En algunos de sus aforismos me parece ver una canción latente...
-Puede que tenga razón, me parece un destino muy noble. El otro día lo pensé cuando estaba corrigiendo el libro: algún cantante astuto podría hacer una canción como muy dylaniana sacando frases de aquí y allá. Sería una canción que se explicara por la suma de cosas incoherentes entre sí. Seguro que Dylan lo haría. Lo que sí veo en Pura lógica es que voy a robar algunas cosas para mi próximo libro de poemas.

-Porque desde su 'Marea humana' de 2006 no ha vuelto a publicar un libro de poemas...
-Sí, pero este verano lo voy a acabar por lo civil o lo criminal. Ha pasado mucho tiempo pero es que para la poesía soy muy pesado. Todo lo que me suene a algo que ya ha escrito o ha escrito otro lo desecho.

-¿Tiene título?
-Sí, se va a llamar con total seguridad Ya no es tarde.

-Si el libro repasa sus experiencias vitales de los últimos seis años parece que va a tener de todo...
-Va a ser el libro más de amor que haya escrito nunca. Gira en torno a la idea de que, cuando uno menos se lo espera, aparece lo que llevamos esperando tanto tiempo. Voy a llevar a la pareja protagonista de los poemas a diferentes países y situaciones.

-¿Sintió celos cuando Sabina se unió musicalmente a Serrat tras escribir con usted el disco 'Vinagre y rosas'?
-Lo que puedo decir es que cada vez estoy más orgulloso de nuestro disco. Pero habrá otro, ni lo dude.

martes, 6 de septiembre de 2011

Mas cultura en Culturamas

La revista de información cultural en Internet Culturamas ha publicado una entrevista a Benjamín Prado, en la que incluye un libro escrito por Prado casi en cada pregunta (e incluso en el título) y en la que  Chus Sanesteban logra sacar auténticas Mentiras (de las de Benjamín, por supuesto) que valen su texto en oro. Sentencias como "la poesía sirve para darle a lo inabarcable el tamaño de lo comprensible", o "no se escribe un poesía para contar la realidad sino para multiplicarla" dotan a la entrevista de un brillo especial, el que confieren los cuestionarios escritos y las respuestas meditadas.

No me cuentes tu vida, Benjamín Prado
Entrevista de Chus Sanesteban

Tócala otra vez, Benjamín, te digo mientras reflexiono qué insondables secretos guarda tu sonrisa .Con un cerebro lleno de lluvias torrenciales , la armónica vuelve a sonar y, bajo nuestra sombrilla urbana siguen pasando ladies Madrid. Me miras : -“ Dispara”.


- ¿Para qué sirve la poesía?

Para darle a lo inabarcable el tamaño de lo comprensible.

- ¿ La poesía puede y debe ayudar ?

Lo que logra un buen poema es que quien lo lee sepa lo que piensa de sí mismo yde la vida en general. En este mundo de pensamientos únicos y realidades globales, el atajo hacia la inteligencia que es un buen poema es necesario.

-Tu poesía está llena de referencias literarias:¿ tributo a tus poetas?

“A veces es tan triste no ser Pablo Neruda

y que la noche sea nada más que noche

y el día, sólo el día”(2)

Los poemas que admiras son parte de tu autobiografía. Y, en el fondo, un libro de poemas siempre es un libro de familia.

-En Iceberg (3)el poema más largo se titula “Zoo”. En éste se mencionan cien poetas muertos en condiciones trágicas y a cada uno se le asocia un animal y un lugar. Probablemente, sea uno de los poemas más recordados por el público, pero nos gustaría que nos contases qué recuerdas tú de ese poemario y de esa época.

Es un poema que se me ocurrió escribir después de una conversación con Mario Benedetti y de que me regalara su libro “Poesía trunca”, un ensayo sobre algunos poetas latinoamericanos que fueron asesinados cuando militaban en la guerrilla. Decidí desplegar lo más posible el mapa y buscar poetas asesinados en todo el mundo, como símbolo del horror. Es un poema que le debe mucho a internet: sin esa herramienta, habría tardado años en escribirlo.

-En Siete maneras de decir manzana (4) coges de la mano a diferentes autores para reflexionar sobre poesía. Háblanos

del sexto, el silencio.

El silencio que a mí me interesa es el que forma parte de la música y del ritmo del poema, el que sabe hacerle respirar.

-Quinta manzana: ¿Estás muy cansado de explicar qué es una metáfora?“

Una metáfora es la poesía. No se escribe un poema para contar la realidad, sino para multiplicarla. Al escribir lo que importa no es lo que dice el poema, sino lo que significa.

-Dijiste en 2003 : “El autor debe ser ante todo humilde, conservador y reaccionario al mismo tiempo, con los pies en el pasado pero apuntando hacia el futuro.” ¿En todos los géneros literarios?

Claro, uno se va a los clásicos atomar impulso, pero si no es capaz de inventar algo que no existiera, nunca llegará al futuro.

-¿Con qué poema ( propio o no ) le mostrarías el mundo actual a Federico García Lorca ? Regálale alguna de tus 100 mentiras de Ecuador(5)

García Lorca no me necesita, es elsegundo de mi lista, tras Neruda. Sin él no se puede escribir poesía, a partir de él, tampoco.
 
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(1) PRADO, B. No me cuentes tu vida, (Antología de su obra poética) Grupo Editorial Mesa Redonda, Lima, 2011.

(2)PRADO, B. de Marea humana (Visor Libros), galardonado con el VIII Premio Internacional de Poesía

Generación del 27 poema “El soñador ”.

(3) PRADO, B. Iceberg, Premio Ciudad de Melilla, Visor, Madrid, 2002.

(4) PRADO, B.; Siete maneras de decir manzana. Ed. Anaya. Madrid, 2000.

(5) PRADO, B.; Ecuador:( recopilación sus cinco primeros libros de poesía:

Un caso sencillo (1986), El corazón azul del alumbrado (1990), Asuntos

Personales (1991), Cobijo contra la tormenta (1995) y Todos nosotros (1998)) 3ª

Ed. Ed. Hiperión, Madrid, 2009.

jueves, 25 de agosto de 2011

Alicia en el país de Gladio

Ya hemos dicho y leído mucho sobre Operación Gladio, pero aunque el
proceso de promoción de un libro parezca siempre igual, Benjamín sabe ir dejándonos miguitas para que las vayamos rastreando y acercando cada vez más a una novela muy completa, pues ni leyéndola llegamos a descubrirla del todo, necesitamos, y disfrutamos, de su ayuda. Y si se le añade alguien que sabe leer, escuchar, y preguntar, como el autor de esta entrevista, Jordi Corominas, en RevistaDeLetras.net nos encontramos con una nueva pista, y sabemos, por ejemplo, por qué Alicia Durán se llama Alicia.

Pregunta.Alicia hace como la Alicia de Alice en Wonderland, se mete en el agujero, en un mundo invisible que sin embargo está insertado en la superficie.

Benjamín Prado. Eres el primero que se da cuenta del porqué Alicia se llama así. Haces las entrevistas y toda la promoción deseando que alguien lo pregunte, y bien, has dado en el clavo. Se mete en el agujero de pura casualidad, quiere comprender y lo hace hasta las últimas consecuencias.

Pero quedarse con esta respuesta es como pasar de la primera página de un libro, una pena, descúbrela entera en su ubicación original, clica aquí.

viernes, 12 de agosto de 2011

¿Y sobre las nuevas tecnologías qué?

Benjamín Prado no teme a las nuevas tecnologías, "el escritor va a seguir escribiendo para el lector independientemente del medio", "es una ventaja tener siempre a mano las obras de tus autores favoritos", "ya no volverá a pasar eso de que un libro no se encuentra porque está agotado o descatalogado"...

Sobre esto y sobre mucho más, siempre con su singular y atractiva oratoria en esta entrevista que le han hecho en Fraile y Blanco TV, y que podéis difrutar aquí:

http://www.youtube.com/watch?v=kArb_exHGBE&sns=em

domingo, 12 de junio de 2011

Desde la otra orilla

No se escribe bien sobre algo cuando se está muy cerca, suele defender Benjamín. Pero a partir de esta entrevista en el ABC de Sevilla voy a empezar a pensar lo mismo de las respuestas, cuanto más alejado se está de un tema, de una ideología (ABC no es un diario afín a la suya), mejores resultados se obtienen, porque las respuestas de Benjamín en esta entrevista son de las que suman lectores a sus libros:


«Los dictadores no son gobernantes, son carceleros»
Entrevista a Benjamín Prado en ABC de Sevilla, por Alfredo Valenzuela

—¿Qué hace un poeta como usted escribiendo novelas de intriga?

—Sentirse como en casa. Ya sabes lo que decía Lorca: «Todas las cosas tienen su misterio y la poesía es el misterio que tiene todas las cosas». Para mí escribir es siempre revelar un secreto, contar una historia que no se había contado.

—A un maestro le preguntó un joven escritor si su novela tenía suficiente intriga, y le contestó que lo que faltaba en su novela era literatura...

—Peor fue otro que cuando un joven le preguntó qué le había parecido el manuscrito de una novela que le había dado a leer, le contestó: «Decae un poco al principio». Es verdad, un novelista lo que tiene que hacer es literatura.

—¿Un poeta nunca tendrá el éxito de, por ejemplo,... Pérez Reverte?

—Ojalá lo tuviera. En estos tiempos de realidades globales y pensamientos únicos defender la poesía es un modo de reivindicar el derecho a la reflexión.

—Su novela comienza con la retirada de una estatua de Franco. Víctor Hugo era contrario a suprimir simbología de antiguos gobernantes. ¿Estaba equivocado?

—Los dictadores no son gobernantes, son carceleros. Víctor Hugo, que era un reformista, hubiera bailado sobre el pedestal vacío de la estatua de Franco, pero le hubiese gustado el monumento a Bécquer del Parque de María Luisa. Cuando yo vivía en Sevilla he ido allí a leer un millón de veces.

—Y Tolstoi ironizaba con los progresistas diciendo que se ocupaban de una parte del problema y creían atajarlo en su conjunto...

—Por desgracia Tolstoi tiene tanta razón como los que piensan lo mismo de los conservadores. El mundo no está en buenas manos, sólo cambia de manos cada cuatro años.

—Si la CIA trabajó por suprimir a sus enemigos tuvo mucho menos éxito que regímenes como el de Ceaucescu, que no precisaron ayuda, ¿verdad?

—La única diferencia entre la CIA y Ceaucescu es que a él no le dieron el Premio Nobel de la Paz y a Kissinger sí.

—¿En qué quedó el estudio que pensaba hacer sobre escritores asesinados?

—En un poema que se llama «Zoo» y es un inventario de cien poetas asesinados en el siglo XX en cien países distintos. O sea, que no se quedó ahí, sino que avanzó hasta ahí, en mi opinión, la poesía es el piso más alto.

—La muerte de García Lorca es universalmente conocida, pero la de su amigo y compañero José María Hinojosa es desconocida hasta en su tierra, ¿por qué?

—Supongo que el hecho de que García Lorca sea un genio e Hinojosa un poeta menor debe de influir. La muerte iguala a todos los hombres, pero no sus obras.

—¿No será, como advirtió alguien, que quienes ganaron la guerra perdieron los manuales de literatura?

—La gloria literaria no se conquista por las armas, al menos no durante demasiado tiempo. Los grandes escritores perviven por sus obras, no por su ideología, aunque es difícil que admires el estilo de alguien cuyas ideas te parezcan detestables.

—¿Qué le parece que en Sevilla una concejal de IU esté procesada por haber impedido un homenaje a Foxá?

—Demuestra que tiene mal gusto literario. Foxá fue un cínico que vivió en dirección contraria a sus ideas, un vividor disfrazado de moralista, pero era un escritor muy apreciable.

—¿Lo de ser progre está cada día más jodido?

—No creas. A mí me parece que cada vez tiene más razón de ser. Para mí el progreso es que la vida de la gente mejore, que haya trabajo para todos, casas para todos, alimentos, sanidad y educación para todos.

—Pero ¿y sin don Antonio Machado levantara la cabeza?

—Pondría en su lugar a todos los que han intentado ocultar sus ideas, su pensamiento socialista y su carácter republicano. A él le gustaría esta España democrática y nosotros tendríamos al Voltaire que tanta falta nos hace.

—¿Y el pobre Azaña, que decía que la política debía ser el más alto estadio de la cultura?

—Tiene parte de razón. El tamaño de una sociedad se debería de medir por el valor de su cultura, pero por desgracia nos han convencido de que lo único que importa es el poder del dinero, los siniestros mercados que gobiernan los Gobiernos...

—¿La mala gente camina más rápido que la buena?

—A veces trepa más arriba. Pero creo que hoy en día son pocos, siento que la gente es buena por naturaleza y que los españoles, en general, somos muy buena gente, solidarios, generosos y abiertos.

—¿Su personaje Mónica Grandes es un homenaje a alguien?

—Es el nombre de la hermana de Almudena Grandes, que trabaja como voluntaria en la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, igual que el personaje de Operación Gladio.





martes, 3 de mayo de 2011

Pauls y Prado, la España y la Argentina

En su visita a Perú la revista As, reunión a Benjamín Prado y al argentino Alan Pauls, un tipo del que el propio Benjamín dice que "el bueno de Alan Pauls y yo ¡no estamos de acuerdo en nada! Es un tipazo, muy listo y muy simpático a partir de los diez minutos, es un placer estar en desacuerdo con él."

No hay más que leer la entrevista para certificar que es cierto, y para entrar de puntillas en muchos temas...


Las palabras en voz alta

Por Rafael Robles Olivos Foto de Humberto Paz. Revista AS


Alan Pauls es un argentino que no se vuelve loco por su selección de fútbol ni tampoco porque Vargas Llosa haya ganado el Nobel. Escucha música electrónica a todo volumen mientras escribe y no quiere tener Facebook. Benjamín Prado, español, es socio del Real Madrid, le encantó El sueño del Celta, pone un disco de Bob Dylan cuando escribe y conversa con sus lectores a través de las redes sociales. Ambos son premiados escritores de renombre internacional, llegados al Perú para el festival de literatura Eñe América. AS los reunió y los sentó a conversar en el lobby de un hotel miraflorino. Esto fue lo que pasó.

LATINOAMÉRICA Y EL PODER
Alan. ¿Le llaman dictadura? (refiriéndose al gobierno de Alberto Fujimori)
Benjamín. Le llaman dictadura y luego votan por su hija.
Alan. Increíble...
Benjamín. El Perú es un extraño país. Yo cuando estuve vez aquí, la otra vez, Lima estaba llena de pintas contra Alan García y luego, seis meses después, salió presidente.
Alan (risas). Es el caudillaje de Latinoamérica. Humala antes era un poquito más radicalizado. Ahora se ha moderado y el hecho de que se acerque al estilo de Lula lo ayuda. Lula tendría que poner como una escuela de políticos, ¿no?
Benjamín. El problema es que la izquierda es una desobediencia a los Estados Unidos y, por lo tanto, la campaña de desprestigio que les echan encima empieza en Estados Unidos y se contagia en Europa. Si Chávez, por ejemplo, dice que va a cambiar la Constitución, tú lees en España que hay que meterlo en la cárcel.
Alan. No me parece mal que se cambie de tendencia. Es muy fácil decir que estamos tomados por regímenes de centro izquierda populista, lo que pasa es que los matices son mucho más interesantes. No son lo mismo Lula, Chávez y Correa.
Benjamín. Claro, como tú dices, la visión es muy tramposa.

VARGAS LLOSA Y EL NÓBEL
Benjamín
. No estoy de acuerdo con el 80% de sus opiniones, pero me parece un escritor maravilloso. Me alegró mucho que no saliera Presidente porque su carrera como escritor se hubiera acabado probablemente, aunque ni él entiende por qué perdió contra Fujimori. Es como el fútbol, una cosa es que te gane el Barcelona, otra que te gane el Osasuna.
Alan. La verdad es que es un escritor que nunca me interesó mucho. Me parece que se convirtió muy rápidamente en un escritor burgués, en el sentido literario.
Benjamín. A mí me gusta el Nobel para conocer escritores que de otra forma no hubiera podido leer. Aunque en el caso de Vargas Llosa es diferente. No necesité de un Nobel para leerlo.
Alan. Prefiero que Phillip Roth gane el Nobel. Eso me pondría más contento. Igual, no produce un valor literario, no renueva las ideas sobre la literatura, lo único que hace es clavar una chapa dorada en el pecho de un sujeto e inmortalizarlo.

FÚTBOL
Alan. Fui muy futbolero en una época, ahora ya no. En el Mundial me fue imposible sustraerme de esa especie de psicosis masiva. Participo y sobreactúo también, como buen argentino (risas), pero es una pasión un poco genuina.
Benjamín. Yo soy todo lo contrario, soy socio del Real Madrid. Es más, lo primero que he hecho al llegar aquí es averiguar dónde voy a ver el partido que juega mañana. Con la selección, pues, bueno, para mí los países del primer mundo son los que tienen un Mundial ganado. De modo que ya ingresamos al primer mundo. Lo único malo es que todos los buenos son del Barza.
Alan. Eso es medio sospechoso, ¿no? ¿No habrá un laboratorio genético o algo? ¿No habrá algún tipo de manipulación científica detrás de esto? Tal vez usaron a Messi como un tipo de experimento y ahora están haciendo con los demás lo que hicieron con él (risas).
Benjamín. Le dijeron: “haz todo lo contrario que Maradona” (risas).
Alan (risas). Maradona llevó al límite el perfil biográfico de lo que antes eran los boxeadores: gente que sale de muy abajo, que conoce la fama y luego cae tremendamente.
Benjamín. Fíjate que en Nápoles hay un altar con un pequeño frasquito donde supuestamente están sus lágrimas cuando el Nápoles ganó la liga. Eso ya es categoría de santo, ¿no?

EL PERÚ
Alan. Machu Picchu es capaz de sobresalir incluso cuando está repleto de turistas. Eso es increíble, no me ha pasado en otros lugares.
Benjamín. Yo he venido hace unos días y ya fui a visitarla. Vengo de ahí.
Alan. Pero claro, si es maravilloso. Ahora, hablando de peruanos en mi país, la comunidad peruana en Buenos Aires es fortísima. La ciudad es mucho más interesante ahora que hace veinte años, gracias a eso.
Benjamín. En mi caso, tengo muchos amigos peruanos pero creo que, cuando uno lo que ha hecho la mayor parte de su vida es leer, conoce las ciudades incluso antes de visitarlas. Me gusta muchísimo Lima, que desde luego no es Buenos Aires o París, pero me gusta.

LA COMIDA
Alan. Conozco un lugar increíble que se llama Toshiro´s. Para un porteño, que viene de un país completamente carnívoro, ir ahí es sorprendente.
Benjamín. Allá, en Madrid, voy a Astrid y Gastón, el problema es que para comer ahí tienes que pedir un crédito al banco. Claro, como en una mesa está Sabina, en la otra Almodóvar...
Alan. La comida peruana es increíble. Una de las cosas que cambió muchísimo en Buenos Aires, justamente con la expansión de la comunidad peruana, es que se comenzó a comer otra cosa. Lo genial es que los restaurantes son muy populares, no es caro ni sofisticado.
Benjamín. Yo aquí he comido hasta pez globo, que tiene la leyenda de que te puede matar.
Alan. ¿Y era bueno?
Benjamín. No lo sé, porque te lo comes con tanto miedo que lo único en que estás pensando es en sobrevivir.

PERIODISMO E INTERNET
Alan. No entiendo por qué los periódicos salen todos los días. No hay razones. Encima tienen setenta páginas. La realidad no produce tantos acontecimientos para llenarlas.
Benjamín. Ahora cualquiera cree que puede ser periodista, con Internet.
Alan. Y hay demasiadas opciones, eso no hace mejor al periodismo. Internet es la feria universal de la opción. El que sabe filtrar eso es el que tiene el poder.
Benjamín. Internet es la desmesura completa, para lo bueno y lo malo. Es el reino del insulto anónimo, pero también posibilita que no haya intermediarios entre el escritor y sus lectores, por dar un ejemplo. Me hubiera parecido fantástico entrar en el Facebook de Vallejo y preguntarle qué coño significa el 80% de Trilce.
Alan. Yo no uso el Facebook porque no quiero tener más amigos de los que tengo (risas).

LA MÚSICA Y LA ESCRITURA
Alan. A veces escribo en silencio, a veces completamente ensordecido por música electrónica alemana de discoteca, a todo volumen, a las nueve y media de la mañana.
Benjamín. Pues yo la próxima vez que me pregunten qué es lo último que quiero ser, diré que tu vecino. Eso de música electrónica alemana a todo volumen... pues ya sé lo que no quiero ser en esta vida (risas).
Alan. Pero es que así consigo la soledad para escribir. Todos desertan (risas).
Benjamín. Siempre llevo música. En casa o cuando estoy fuera.
Alan. Para mí es importante que la música que escucho cuando escribo no tenga voz.
Benjamín. A mí me pasa justo al contrario. Prefiero las canciones que me cuenten historias, que me cuentan algo. Tom Waits, Dylan..

miércoles, 27 de abril de 2011

Los recuerdos y la política en Operación Gladio

Desde Facebook Marta Ávila nos avisaba de la publicación de una nueva entrevista sobre Benjamín Prado y Operación Gladio en la web ...sigue leyendo en el que Raúl Argemí pregunta en torno al libro, centrándose en el tono más político del libro y Mireya de Sagarra fotografía al autor, que estaba en Barcelona, en la pose que podemos ver a la derecha:


-¿Cuál es la razón para que un escritor como Benjamín Prado, nacido en el 61, escriba Operación Gladio, una novela que gira sobre el asesinato de los abogados laboralistas de Atocha en el 77, y se extiende por la red de carniceros fascistas orquestada por la CIA para impedir que en Europa el comunismo llegue al gobierno? -Uno no elige los recuerdos. Ni elige en qué medida los va a recordar. Rafael Alberti dijo: he conocido a Picasso, a Neruda, pero de lo que no me voy a olvidar nunca es de una canción de propaganda que oía en la radio de niño. Para mí, uno de los recuerdos de mi infancia más fuerte es el asalto al Palacio de la Moneda, con Salvador Allende resistiendo con su casco. También el terremoto de Managua, y el asesinato de los abogados de Atocha. Luego, otro recuerdo potente que se encarnó en este libro, es el del Valle de los Caídos. Recuerdo que cada año nos llevaban con la escuela, y siempre sentía lo mismo. Había allí algo como una fuerza que tiraba para abajo; una tristeza siniestra.


-Dos son los casos que convergen en Operación Gladio. Por un lado, el asesinato de los abogados a manos de sicarios de la derecha. Por otro, la petición de los restos de un republicano que fue enterrado ilegalmente en el Valle de los Caídos. Quería escribir una novela de espías –reconoce Prado-, porque cuando escribo me gusta divertirme, y una novela de espías era lo ideal. Entonces pensé en una conspiración de estado, en los pasillos sucios del poder, recordé lo que sabía de Gladio, y me pasó lo que le pasa a Alicia Durán, la periodista de mi novela, cada vez fui a más. Cuando asesinaron a los abogados la investigación avanzó sólo hasta cierto punto. El punto en se empezó a ver que los asesinos habían recibido armas y estaban conectados con servicios españoles, y que detrás de ellos estaba Gladio, o sea la CIA. Ahí se detuvo todo, nadie quería mirar a la cara a la CIA. Algunos dicen que es paranoia vincular a la CIA con todas las conspiraciones, pero lo cierto es que siempre ha estado allí, con o sin paranoia”.


-Los libros como éste revisan la Historia de España. La Transición se ocupó de pasar una gran goma de borrar sobre la memoria. -Para mí era inevitable hablar de la Transición, tan elogiada, tan ejemplar, para lo que querían conseguir en aquel momento. Y puedo entender que en el 77 la gente tuviera ciertos miedos, pero hoy ya no somos los mismos, podemos mirar de frente algunas historias. Nada impide que nos propongamos revisar el pasado. Aunque a algunos eso les moleste y piensen que, cuando alguien quiere saber quien fue su padre, o desea recuperar los restos de su abuelo para llevarlos al cementerio, quiere reabrir heridas y busca venganzas. Es un despropósito, pero muy propio de España. Elegimos vivir de espaldas al pasado, mirando con desesperación hacia adelante. Otros países, como Francia, Italia, o Argentina se han atrevido a mirar el pasado, nosotros, cuando un juez como Garzón quiere investigar, lo condenamos.


-Uno de los recursos de Operación Gladio es el libro de entrevistas que prepara Alicia Durán. Las entrevistas retratan con meticulosidad a distintos actores de esos tiempos. Tiempos que dejan una marca porque el discurso y los razonamientos del entrevistado del PSOE son casi idénticos al del entrevistado de la derecha. -Me alegra que se note, porque piensan igual la derecha y la… ¿izquierda? Bueno, el socialismo. Lo que había de izquierda en España, el Partido Comunista, fue uno de los grandes perdedores de la transición, arrió todas las banderas para conseguir sólo la extinción.


-Los supuestos entrevistados coinciden en afirmar que “en el Estado de Derecho, lo que no se puede probar no existe”, afirmación que es una corrupción flagrante, y propia de abogados que cofunden la trapacería judicial con la filosofía del derecho. -Es que para ellos el estado de Derecho es sólo la excusa que alimenta un juicio, la realidad va por otra parte. Para ellos un crimen existe si se puede probar, que haya un muerto no es suficiente. Es que las dictaduras que permanecen mucho tiempo dejan resaca, vicios que se extienden a los tiempos de democracia. No hay más que ver cómo actúa la derecha española cuando pierde alguna elección, se siente saqueada. Ellos están convencidos de que tienen un derecho que nadie más tiene para estar arriba.


-Una cosa que siempre me sorprende es que la derecha española es atrabiliaria, que no hace ni siquiera el gesto de otras, más modernas, para agiornarse, ponerse al día, que actúa como una casta con derechos otorgados por Dios. -Piensan como una casta que está más allá del juicio de los otros y aceptan el juego del voto, pero no aceptan que a veces les ganen, les parece injusto, porque siempre tuvieron y tienen razón. Eso fue lo que se conservó con la Transición. La organización Gladio, que cita en su novela Benjamín Prado, fue creada luego de la Segunda Guerra Mundial por EEUU para impedir el acceso de los comunistas a los gobiernos europeos. El premio Nobel de la Paz Henry Kissinger fue su operador más eficiente en los años 70. El mismo Kíssinger que facilitó que los pistoleros fascistas italianos sumaran sus fuerzas a los pistoleros derrotados de la OAS, y a los asesinos más o menos triunfales de las AAA de Argentina, para torturar en media Latinoamérica. Esos pistoleros operaron en España, por el año 77/78 con el amparo de elementos locales. Tras esa investigación va su periodista, la pista italiana de Gladio.


-La CIA opera en todas partes, pero pocas veces, muy pocas veces, sin conocimiento y apoyo de las fuerzas locales. ¿Por qué se sabe tan poco de los españoles comprometidos es los asesinatos? -Porque no hay voluntad de saber. Hay que recordar que a poco de eso estábamos metidos en el GAL, con los mismos métodos pero desde un gobierno socialista. Algo así como que al enemigo no se le vence ni se le convence, se le hace desaparecer, se le elimina. Son métodos que no tienen nada de democráticos. Y con todo eso siembran al fin el miedo y se avanza en el control de la vida de las personas. A cada rato nos dicen, si usted no tiene nada que ocultar, ¿por qué se preocupa de los controles?, y los controles siguen avanzando. Cambiamos seguridad por pérdida de la libertad.


-El terrorismo, ese fantasma tan inasible, permite extender el miedo, la gente tiene más miedo a algo que difícilmente le llegue a matar que a lo más cercano, un accidente o un infarto. -Tampoco se entiende el terrorismo, que parece todo muy parecido, cuando muchas veces son respuestas a ataques como los de la CIA en Libia, por ejemplo, con aviones fantasmas, cohetes teleguiados, todo tipo de armas sucias, a lo que les responden de la misma manera.


-No deja títere con cabeza, pero salva a la monarquía española, como muchos españoles. Voy al hueso. Tengo la convicción de que el Franquismo duró 40 años porque los españoles se dijeron “es lo que hay” y tragaron. ¿Cuántos años habrá que esperar para que los que tragaron esta monarquía franquista se atrevan a mirarla a la cara? ¿Sucederá alguna vez? -(Ríe) Nunca. Eso no sucederá nunca. Esta monarquía es la cara de la Transición, es lo pactado. Una negociación en la que, como dice uno de mis personajes, “eran cuatro y el nuestro el más tonto”, porque los que verdaderamente perdieron fueron los comunistas. Aunque tengo mis dudas de que Carrillo fuera el más tonto, tal vez era el más vivo. Tiene razón. Cuesta suponer inocencia en un dirigente que sobrevivió a todas las purgas del estalinismo soviético. . Operación Gladio. Tres mujeres están en el centro de la acción. Hacía tiempo que no veía tantas mujeres en acción. Una es Bárbara, una juez de derechas –¿hay otra clase de jueces?-. Otra es Mónica, una progre que defiende a Garzón y trabaja con los grupos de recuperación de la memoria, al tiempo que es amiga de la jueza. Y la tercera, la periodista antes mencionada. Buen ojo y buena pluma la de Benjamín Prado para narrar desde las pasiones y las minucias cotidianas de estas tres mujeres; no es cosa fácil. Aparte de eso, un fragmento sucio de la historia reciente de España, con olor a pólvora y ocultamiento. Para leer y alimentar la paranoia. Como dijo cierto pensador anónimo, en este mundo, el que no está paranoico es porque está loco. .

miércoles, 13 de abril de 2011

Operación Gladio en RTVE por partida doble

En el Ojo Crítico, de RTVE, Benjamín Prado nos presenta Operación Gladio, en esta ocasión no existe transcripción, pero escucharlo merece tanto la pena (con fragmentos de las entrevistas "teatralizados" incluidos, que yo no dejaría de hacer clic en el Play... (0 ir a la web de RTVE)



Pero no nos quedemos con este corte, no nos perdamos el del programa "La estación Azul", también de RTVE. (ir al programa, aquí)




domingo, 3 de abril de 2011

Crítica a Operación Gladio

Dice el dicho que nadie es profeta en su tierra, pero la tierra que le ve escribir cada jueves sus artículos de El País no le trata mal en la crítica de su libro. Tereixa Constela escribe esta crítica publicada ayer en El País, con foto incluída, que tomamos prestadas para disfrute general:




Benjamín Prado (Madrid, 1961) tiene una superstición, una alianza con la mitad de una frase y una mente que ametralla al prójimo con anécdotas, frases redondas y salidas ingeniosas.


Vayamos por partes. La superstición. Cada semana teme que este diario no publique su columna de opinión. Es un miedo heredado de Rafael Alberti. "Siempre decía que no lo iban a publicar, así que todos los domingos íbamos al VIPS a esperar el periódico del lunes que debía traer su artículo".


La alianza. Dice: "Ya no". Es la mitad de una frase que se completa cada vez que se une al anillo de su pareja, donde se puede leer "es tarde". La suma de ambas será casi con seguridad el título de su próximo libro de poemas, Ya no es tarde.


La ametralladora. "¿Qué es peor: un día vacío o lleno de problemas?", escribe en su nueva novela, Operación Gladio (Alfaguara), en la que mira atrás, al tiempo mitificado de la Transición, para convertirlo en una novela de espías y restarle aureola mítica.


En Operación Gladio (Alfaguara ) hay también un homenaje a la misión de informar. Prado, que hizo el frecuente viaje desde el periodismo hacia la literatura, considera al viejo oficio como "la última oportunidad de saber la verdad" frente al afán de ocultar la realidad del poder. Así que su nueva novela le rinde tributo convirtiendo a una redactora, Alicia Durán, en el motor detectivesco de la trama, que hurga en uno de los episodios de la Transición que se grabaron a fuego en la memoria colectiva: la matanza de cinco abogados laboralistas en la calle Atocha en 1977.


¿Sabemos todo sobre aquel asesinato que conmocionó a una incipiente democracia? Prado cree que hay una "verdad oficial" -expresión que detesta junto a otras parejas como "poder judicial" o "industria armamentística"- y múltiples incógnitas oficiosas: "Sobre la Transición hay muchas verdades oficiales y eso para la ficción es un terreno estupendo".


La Red Gladio, que ahora puede sonar a chino, existió. Fue una red secreta paramilitar alimentada por la CIA -y su pánico al comunismo- para desestabilizar a la izquierda en Europa. Se nutrió de oficiales nazis, fascistas italianos y ultraderechistas varios. Meter las narices en el grupo terrorista para descubrir su relación con la matanza de Atocha es lo que hace la ficticia Alicia Durán jugándose el pellejo. Benjamín Prado, sin arriesgar tanto, dedicó seis años a documentarse. "La red fue responsable de más de 4.000 atentados en Europa", asegura el escritor.


Junto a la vorágine propia de una trama de espías, Prado teje historias paralelas conectadas con la actualidad (memoria histórica, juez Garzón) y los sentimientos. A quienes disfrutaron con Mala gente que camina, les agradará saber que Alicia Durán es la pareja de Juan Urbano.

martes, 29 de marzo de 2011

Entrevista en la SER, escúchala o léela

Benjamín Prado estuvo en el programa "A vivir Madrid", de la Cadena Ser, presentando Operación Gladio. Podéis escucharlo directamente clicando en el enlace que nos hemos traído desde la página de la Cadena Ser.

Hay una primera introducción musical, más unas recomendaciones de lecturas de libros, y a partir del minuto 3 aproximadamente, empieza la presentación de Operación Gladio, con los cortes originales de los informativos de día en el que la estatua de Franco fue retirada, del día en el que arranca Operación Gladio. También podréis encontrar el testimonio de uno de los supervivientes del atentado contra los abogados laboralistas de Atocha.

O podéis leer las respuestas de Benjamín en la transcripción inferior...
Por si no queréis darle al play y preferís leer, aquí os dejo algunas de las respuestas de Benjamín:

"Todo [en la novela] es verdad. Estaba pensando mientras abríais la entrevista con las noticias de la retirada de las estatuas del dictador de las ciudades españolas, una de ellas, donde empieza la novela, en la Plaza de San Juan de la Cruz que entre otras cosas intolerables tenía la de estar en frente de la casa del maestro Ángel González. Un país no se puede permitir que Ángel González se levante por la mañana, levante la persiana y esté en frente Franco a caballo. Empezar la novela así es como cuando uno se te acerca y te dice, tengo dos noticias, una buena y una mala, ¿por cuál quiéres que empiece?. Yo empecé por la buena. La retirada de los símbolos de la dictadura, no de todos, pero sí de algunos, es una buena noticia para este país, quiere decir que la impunidad de la simbología, como mínimo, y la ideología, también de la dictadura, va desapareciendo.

Hay una mala noticia también, que es el resto de la novela. Como dice uno de los personajes de la novela, la transición fue un triunfo de todos que también tuvo sus perdedores. Hay gente en este país a la que no le hemos dado las vueltas. Invirtieron mucho, mucho sufrimiento, mucho dolor, muchos padecimientos, y no se le ha devuelto el cambio. Por ejemplo, muchas de las personas que tienen a sus familiares enterrados en el Valle de los Caídos, a traición".

"Y otra gente que son víctimas como los abogados laboralistas de la calle de Atocha 55 que son una de las cosas que investiga la periodista que realiza las entrevistas, reales y ficticias, de la novela. Realmente es una de esas historias de las que todo el mundo cree saber lo que ocurrió, pero de las que nadie lo sabe todo, y lo que no sabíamos es la base de esta novela".

"La red Gladio es una red creada por los EEUU, por la CIA, inmediatamente acabada la II Guerra Mundial. Tan inmediatamente que uno de los personajes dice que mientras la bala con la que Hitler se mató en Berlín aún estaba caliente la guerra ya estaba fría. Reclutaron sus soldados invisibles entre camisas negras de Mussolini, nazis, gente de la Gestapo... muchos de ellos vivían durante la dictadura en la gloria, se han muerto en la Cosa del Sol en los 70, 80.... esa gente entre otros atentados, un terrorista de Ordine Nuevo, estuvo presente en los atentados de Atocha. Es quien llevaba una metralleta del ejército americano, es quien ametralló a los abogados, y alguien, como se cuenta en la novela, fue a cubrir los agujeros de gala para que no se vieran las ráfagas".

"Esa ametralladora provenía del ejército español. Alguien del ejército español se lo dio a uno de los policías de la brigada central que se reunían en una pizzería que había en Madrid y que se llamaba Il apuntamento, donde se reunían habitualmente. Esta metralleta acabó en manos de un terrorista italiano de la red Gladio, financiada por la CIA, que se llamaba Carlo Cicuttini, y fue el que estuvo en el despacho de los abogados y los ametralló". [...] "Al final estuvo implicado en los crímenes de los GAL, también. Cuando la justicia italiana reclamó su extradición lo casaron con la hija de un general y no lo mandaron a Italia".

"El libro es un homenaje al periodismo en estos tiempos que corren. Un homenaje al periodismo excéntrico".

"La red Gladio se creó para la Estrategia de la Tensione, para crear un clima de terror, de inseguridad que evitara que los partidos de izquierda, y en concreto los comunistas llegarán al poder en Europa".

"Esa metralleta vuelve a Italia y cuando uno de los personajes, de los que más me gusta en la novela, aunque sale al final, el Comisario Medina, había reunido todos los datos sobre los asesinatos de Atocha y está con un pie en el avión para ir a Roma, y de ahí a Milán... iba con un álbum para enseñarle a un preso para que identifique quién le ha dado la metralleta, en ese momento lo detienen, lo apartan del caso.... luego investiga Rumasa... Si vas a la hemeroteca, yo lo hice con El País, y ves cómo la figura del comisario Medina empieza siendo un héroe, el superpolicia, un hombre incorruptible, y cuando se lo quieren cargar lo acusan de insubordinación, de robo de documentos, de robarle a Ruíz Mateos aceite de una nave industrial, e incluso de extorsión. Es increíble la caída en desgracia y cómo esos funcionamientos del espionaje que parecen más propios de la ficción, están en la realidad".

"No seré yo quien tire abajo el tejado de la transición. Creo que la Transición fue una hazaña del pueblo español. Pero lo que resulta muy extraño es que en un año se solucionen todos los problemas y se ajusten todas las tuercas a una dictadura que había durado 38". "Va a ser más fácil si la mejor manera de avanzar la hacemos mirando hacia atrás".

"Muchos jueces, como la jueza que aparece en el libro, Bárbara Valdés, que me cae fatal, aplican la justicia a granel. La justicia hay que aplicarla gota a gota".

"Las cosas que son inexplicables suelen carecer de razón. Por más que me expliques por qué al mismo juez que mandamos a investigar los crímenes de Pinochet o Videla le amargamos la vida y le arrancamos la toga a tirones cuando va a investigar el franquismo, aunque me lo expliques en 6 idiomas, sencillamente no lo entiendo". "A mi me cae mejor la causa de Garzón que él, pero es que tenía que salir".

"Yo he sido muchos años periodista, en la época de Diario16, donde estuve 8 años, y el periodismo, que yo por una parte creo que es la última oportunidad de conocer la verdad que tenemos en este mundo, por desgracia, repasas la historia de este país en los últimos años y no nos lo ha contado un parlamentario, ni un juez, sino un periodista. Lo malo del periodismo es que hace difícil tener una vida privada. Los periodistas de verdad, de raza, no creen que esto es un oficio, creen que es algo más. Luego vuelves a casa y te encuentras los problemas que se encuentra Alicia Durán al llegar a la suya".

"Juan Urbano, que es el narrador de la anterior novela, Mala Gente que camina, es también el narrador de mis artículos de los jueves en El País, se ve obligado a dedicar su vida a buscar a alguien de quien se quería librar".

"Nos hemos hecho nuestra propia cortina de humo y parece que todo lo que estamos leyendo todos los días en los periódicos es imposible. Me he visto obligado a tener que justificar que por llevar a cabo esa investigación, vea en peligro su propia vida. Tengo que explicar que lo que va de siglo XXI se ha asesinado a casi mil periodistas, se asesina a 10 periodistas en el mundo cada mes para que no cuenten lo que tienen que contar. Eso hay que explicarlo".

"Lo difícil, con tanta documentación como tenía, era escribir una novela. Corres el riesgo de escribir un tratado. Por eso en la novela hay mucha ficción, los personajes tienen mucha vida. Son muy importantes las relaciones de las tres parejas que salen y cada una simboliza un tipo de relación que haya podido ver e incluso experimentar en alguna ocasión".

"Me gustan mucho los detalles de emoción barata como lo de la enfermera de Franco... (Ojo, ¡spoiler!)"

"Las entrevistas que incluyo son todas fingidas".

"Nunca sé de lo que voy a ser capaz, pero sí sé de lo que no voy a ser capaz. No soy un historiador, no tengo ni la formación ni las ganas para escribir sobre la historia, y a mi lo que me gusta es escribir novelas. Lo que me gustaría con esta novela es que la gente me dijera que se ha emocionado a leerla, que las personas de la vida real que se parecen a los personajes de la novela, se merecen un poco de ayuda, que no los dejemos tirados, y que hayan aprendido cosas, no sólo sobre la red Gladio [...] sino algo un poco sobre el género humano, cómo son la relaciones de poder dentro de casa, pues en el dormitorio de cada uno también hay uso del espionaje, uso indebido del poder, traiciones, cambios de fila... Tanto dentro como fuera tenemos que luchar contra ellas"

"En Operación Gladio me gustaría que se aprendiera lo importante que es en este mundo el periodismo, lo importante que es tener siempre vigilancia sobre el poder, alguien que levante las alfombras de los palacios. El periodismo está acosado por la política, por la economía, por la tecnología... Todo el mundo cree que es un periodista y puede dar una opinión en un blog y puede competir con las noticias serias y bien informadas que se dan en otro medio."

lunes, 28 de marzo de 2011

¡Nuevo libro!: Ya no es tarde

Aún no hemos acabado con este libro, ni siquiera hemos digerido los primeros bocados, y ya sabemos que el próximo libro de Benjamín, uno de poemas, se publicará después del verano, y se llamará Ya no es tarde. Prolijo autor este Benjamín, para regocijo de sus lectores.

Mientras pasamos las páginas del Operación Gladio con ansia y recelo, por querer avanzar y no querer que se acabe, nos tomamos con mas Operación Gladio, fuera del libro. Es el que Benjamín Prado nos deja y nos explica en cada una de las entrevistas que concede a raíz de la publicación del libro.

Un gran ejemplo lo encontramos en la entrevista que Marta Caballero, de Elcultural.es, publicó el pasado 27 de marzo. En ella, además de revelarnos el ya mencionado nombre de su nuevo libro de poesía, nos explica que Juan Urbano es "un homenaje al Juan Panadero de mi maestro Rafael Alberti", que de su época de periodista "no me interesa lo que me están contando sino lo que me ocultan" y que "los periodistas tenéis que luchar contra vuestro propio periódico", o que "los adolescentes que van a los conciertos de Pereza me escuchan con respeto y silencio, salgo marvillado". Pero para qué contarlo si podéis leerlo...


La historia es un regalo para el que escribe, y a Benjamín Prado no le ha hecho falta irse muy lejos en el tiempo para encontrar en ella una trama de espías, ambientada en los complejos laberintos de la transición y que, además, le ha permitido elaborar una tesis en torno a la necesidad de una memoria histórica que debe ir más allá de la guerra civil. Publicada por Alfaguara, su Operación Gladio recrea la vida de una joven periodista en busca de la verdad, en una historia coprotagonizada por Juan Urbano, personaje principal de su anterior libro, Mala gente que camina, y en la que caben la CIA, la guerra, el asesinato de los abogados de Atocha, los GRAPO, el magnicidio de Carrero Blanco, el GAL...

Pregunta.- Olvido y memoria son dos constantes en Operación Gladio y en su libro anterior, Mala gente que camina. De hecho, este nuevo empieza con una cita de Louis Aragon que reza "Tal vez sea yo el hombre que vuelve de tu olvido".
Respuesta.- La cita explica bastante bien la idea de que nunca sabes por dónde va a regresar la memoria de las cosas, sabes dónde las entierras pero nunca sabes por dónde van a salir, me acordé desde el principio de esa frase. Uno puede elegir a dónde va pero no de dónde viene. Por eso es tan absurdo luchar contra la memoria, tanto luchando contra jueces como dejando gente en las cunetas.

P.- El libro pasea por distintas coyunturas históricas con especial énfasis en los 70, cuando usted era adolescente. ¿Utilizó su propia memoria para reconstruir la etapa?
R.- Son momentos de los que, más recuerdos, guardo impresiones, pero eso es bueno, lo malo es escribir sobre las cosas que te afectan directamente, porque te arriesgas a reconstruirlas de manera visceral y a no tener la perspectiva. Cuando escribí Mala gente que camina se me ocurrió hacer una serie de novelas que sucedían en la actualidad con referencias a un tema de nuestra historia reciente que uno conoce pero no del todo.

P.- Es cierto que se sabe muy poco de la red Gladio, una historia con tantos ingredientes narrativos como para un thriller de Hollywood: terrorismo, la CIA...
R.- Es maná para un novelista, una historia como caída del cielo. Hay una frase que resume el libro y que dice que la transición fue un triunfo de todos que también tuvo sus perdedores. No seré yo quien pinte de negro la transición, pero era imposible que un año se saldaran todas las deudas con una dictadura de 38. Si hubiese sido así, estarían los jueces del Supremo echando a los de la Audiencia por investigarla, no estaríamos aún retirando placas y monumentos y no habría republicanos enterrados en el Valle de los Caídos en contra de la voluntad de sus familias. Hay demasiadas cuentas pendientes. De la mima manera, tampoco estaríamos buscando niños robados. Esta es una novela de espías cuyas historias están muy ancladas en la realidad, con casos de corrupción política, de terrorismo...

P.- ¿Qué ha descubierto profundizando en este episodio histórico?
R.- Mientras la bala de Hitler estaba caliente, la guerra ya estaba fría: se hicieron más de 4.000 atentados para evitar que los partidos comunistas llegaran al poder. En Atocha efectivamente hubo un periodista italiano. Y esta historia acaba con los crímenes del GAL. Hoy estamos en lo mismo, pero con distinto collar, porque existen Afganistán, Libia... Sin embargo, aquel fue el último episodio de nuestra historia reciente que contempla que al enemigo hay que eliminarlo, es la última demostración de la ideología de la dictadura.

P.- ¿Hasta dónde ampliaría la memoria histórica?
R.- Cuando hablamos de memoria histórica parece que hay que irse a la guerra civil, y no sabemos cosas que han pasado en los 90. Por ejemplo, los niños robados en esa época los robaron por razones económicas, una cosa es hija de la otra, es lo de pensar que hay gente que tiene menos derechos, es otra expresión de la dictadura. La novela acaba hablando de los GAL, de cómo el inspector Medina, que era percibido como un superhéroe, pasa de pronto a ser un tipo acusado de robo de documentos, de cosas absurdas como el robo de un aceite a Ruiz Mateos... este tipo del que hay cientos de noticias en la prensa de la época, lees una mitad y luego la otra y no tienen nada que ver. Está todo ahí en los periódicos.

P.- De hecho la novela tiene mucho de periodismo. Empezando por la intrépida Alicia Durán, la protagonista.
R.- Soy de los que piensa que la última esperanza de la verdad es el periodismo, es muy difícil ir a buscarla al Parlamento o en los banqueros. Aquí maneja los hilos esa cosa llamada mercados, que domina tu vida y la de tu gobiernos, cuando habla el presidente siempre habla de si los mercados le dejan o no.

P.- Lástima que el periodismo hoy tenga tan mala prensa.
R.- El periodismo está amenazado por la política, la economía, Internet... Se necesita alguien que como la protagonista esté dispuesta a jugarse la vida. Los periodistas tenéis luchar contra vuestro propio periódico.

P.- Usted también desempeñó este oficio, ¿hay anécdotas biográficas en la novela?
R.- Sí, lo que cuento más o menos viene de ahí, hay algún que otro redactor jefe sacado de esa época. Me conozco la pelea del periodista contra la realidad, a mí no me interesa lo que me están contando sino lo que me ocultan. También conozco la lucha del periodista dentro del periódico para colocar su noticia, para darle prioridad, eso expresa una pasión, porque el verdadero periodismo no es un oficio, es una vocación. Gracias a que existe el periodismo, conocemos el 90 por ciento de los casos de corrupción.

P.- ¿Y Alicia y el resto de personajes que tienen de verdad?
R.- Para Alicia me he inspirado en personas que conozco, gente cuya vida personal no es tan organizada, perfecta y profesional como su vida laboral. El periodismo te come, eso lo sé yo, te quita mucho trozo de tu vida. Como ella es una periodista de verdad, no encuentra las mismas satisfacciones en su vida personal que en la profesional. Yo quería hacer ese homenaje a ese valioso periodismo de investigación que hoy tiene mucho más valor que la noticia, que ya has visto 20 veces antes. Alicia es muy joven y cuando le proponen hacer entrevistas sobre la semana negra se da cuenta de que no se lo sabe todo y ve que hay muchas cosas que contar. Además, recupero al personaje de Juan Urbano, de mi novela anterior, él es un homenaje al Juan Panadero de mi maestro, Alberti. Uno tiene razones sentimentales.

P.- Operación Gladio tiene una trama policíaca, una inmersión en el mundo del periodismo y en la historia reciente… pero, más allá de la anécdota, qué ha querido contar?
R.- La intención está contenida en esa frase de la transición. No veo que en 2011 haya necesidad de que exista gente a la que una democracia asentadísima no le haya dado lo que le debe. Como tampoco puede ser que haya estatuas de dictadores, que se mantenga abierto y en pie un mausoleo de un dictador... O lo de Garzón, aunque me cae mejor su causa que él.

P.- Con tanta Historia, habrá descuidado un poco la poesía.
R.- Espero sacar un poemario después del verano, pero una novela como esta es un curro muy grande, me he tirado seis años. Se titulará Ya no es tarde.

P.- ¿Para un poeta y escritor cómo es convertirse en estrella del rock junto a Sabina?
R.- Me gusta mucho, una cosa que nos viene bien a todos para quitarnos solemnidad es disfrazarnos de cosas. Yo soy lo que quiero ser, siempre quise escribir, pero me divierte dar un concierto con los Pereza y escribir canciones con Joaquín. En el festival de poesía de Granada actuaré tres días. Uno actúo con Pereza; al siguiente mantendré una charla con Vargas Llosa; y al tercero, presentaré mi libro. Y lo que más miedo me da es lo de Vargas Llosa, Pereza no, les doy yo miedo a ellos. Las adolescentes que van a sus conciertos me escuchan con respeto y silencio, salgo maravillado.

miércoles, 23 de marzo de 2011

23M Operación Gladio

Operación Gladio, que sale hoy a la venta en Alfaguara, es el nuevo libro de Benjamín Prado. "Una novela de espías porque la realidad era una novela de espías", dice el autor en su primera entrevista, hoy en La Vanguardia.
Ha pasado más de un mes desde que Benjamín realizase su presentación oficiosa en la Biblioteca Nacional (míra aquí la noticia), y que seguimos y compartimos en vídeo (clica aquí). Desde entonces hemos ido desgranando las noticias, que han ido llegando con cuentagotas: primero fue la portada, posteriormente Alfaguara nos adelantó la sinopsis, y el último paso fueron las 12 primeras páginas de esta novela que ya hemos empezado a disfrutar.

Benjamín, en su facebook, nos adelantaba ayer que hoy sería un duro día de entrevistas, y la primera que hemos podido ver, en medio on line, ha sido en La Vanguardia, aunque la firma es de Europa Press. En ella podemos leer:


Mezclando realidad y ficción, Benjamín Prado publica 'Operación Gladio', una novela de espías ambientada en la Transición y donde una periodista investiga las entrañas de la 'Red Gladio', organización anticomunista promovida por la CIA para sembrar el caos y evitar la expansión de la izquierda por Europa.

"El papel de la CIA y de los servicios secretos americanos en la Transición española es mucho más profundo de lo que se sabe", explica a Europa Press Benjamín Prado y recuerda el atentado de Carrero Blanco.

"Es muy raro que maten a Carrero Blanco estando aquí Henry Kissinger, secretario de Estado de EEUU, y lo matan enfrente de la embajada norteamericana con toda la zona peinada por la CIA", indica. Además, subraya que en el año 2008 se desclasificó un documento secreto de la Embajada americana en el que se decía que lo mejor para España es que "Carrero desapareciera del mapa".

"En una novela de espías tu tienes derecho a sumar determinadas piezas de la realidad y llegar a una conclusión, que es lo que yo he hecho", argumenta este autor y poeta, que ha publicado novelas como 'Mala gente que camina', 'La nieve está vacía' o el ensayo 'A la sombra del ángel'(trece años con Alberti). Asimismo, Benjamín Prado explica que la Red Gladio, formada por gente de la Gestapo, llevó a cabo más de 4.000 atentados en toda Europa.

"Montaron la 'estrategia de la tensión' organizando crímenes y atentados por toda Europa y culpando a grupos de izquierda y evitando que los partidos comunistas llegaran al poder". "Es una novela de espías porque la realidad era una novela de espías", precisa.

En este sentido subraya que los dos únicos personajes de la novela que no son inventados son el comisario Medina y el terrorista Vicenzo Vinciguerra, neofascista convicto en una cárcel de Milán y sospechoso de haber trasladado a Italia la armas con las que se asesinó a los abogados de Atocha.

"Poca gente sabe que dentro del asesinato de los abogados laboralistas de Atocha había un terrorista de la Red Gladio y que llevaba una metralleta con la que fueron ametrallados los abogados, y al día siguiente, alguien tapó en la pared los agujeros de ráfaga y esa metralleta nunca llegó al sumario". "Y era un fusil del ejército español, alguien del ejército se lo entregó al terrorista", argumenta el autor.

"Yo creo que hubo muchos pactos de silencio y muchas renuncias durante la Transición y pasado el tiempo hay mucha gente que no ha recibido el trato que una democracia le debe a todos sus ciudadanos", valora este escritor, que ha trabajado en esta novela durante seis años. "En España tendemos a ocultar una parte de las cosas, y si ocultas las cosas, parecen peor de lo que son.

La Transición no fue tan perfecta. Además, quién puede pensar que después de 38 años de dictadura se solucione todo en año y medio", añade. En esta misma línea, denuncia que el Valle de los Caídos esté lleno de republicanos, enterrados con "alevosía y nocturnidad". "La obligación del Estado es dar los restos a los familiares que los reclamen", apunta Benjamín Prado, para quien el Valle de los Caídos es una "atrocidad" y una "anomalía histórica" con tinte "hortera".

"Es alucinante que exista un monumento funerario a un dictador y encima lleno de republicanos allí metidos", señala. En este sentido reconoce que él también está un "poco cansado de la Guerra Civil". Por eso esta novela trata sobre la Transición y sus efectos y los asuntos que no quedaron del todo resueltos.

Asimismo, en las páginas de 'Operación Gladio' aparece el juez Garzón, ya que Prado considera "inaudito" lo que está ocurriendo. "Que un juez de la Audiencia Nacional se ponga a investigar los crímenes de la Dictadura para intentar reparar los derechos de algunas personas y que el Tribunal le eche a la calle, me parece tremendo", valora. "En estos momentos, uno de los grandes peligros de este país son los jueces, tanto cuando ves que a un juez que intenta perseguir el Franquismo y lo echan de la Audiencia como al que juzga a un hombre, da a una mujer veinte puñaladas y no dicta ensañamiento".

"Los jueces llevan una bandera debajo de la toga aunque se supone que deberían estar al margen", advierte. "Si contra algo está chocando la memoria histórica es más contra los jueces que contra los políticos, suponiendo que sean cosas distintas", advierte Benjamín Prado, quien cree que es una "estupidez" el concepto de "las dos Españas". Asimismo, y respecto al papel del PSOE en la memoria histórica, asegura que le "duele" porque lo ha "dejado a medias" y no se sabe bien por miedo a quién o quiénes. "Creo que en este país todavía hay gente que no ha recibido la reparación de la democracia que debe", insiste.

No obstante, matiza que esta novela es, en cierta manera, un "homenaje" al periodismo como la "última esperanza" de llegar a la verdad de algunos asuntos. Por ello la protagonista de 'Operación Gladio' (Alfaguara) es Alicia Durán, una periodista con un carrera profesional impecable pero con una vida personal que se tambalea. Duran se va implicando en los hechos de la Transición y descubre que hay una verdad "oficial" y una serie de "secretos" o crímenes sin reconstruir.

Por otra parte, explica que 'Operación Gladio' es el resultado de una serie de novelas que él ha escrito, ambientadas en algún momento de la historia reciente de España y protagonizada por Juan Urbano, el personaje central de su anterior obra, 'Mala gente que camina', y cada una de ellas con un género diferente. Por ello, su próxima novela será una novela de aventuras con un personaje que busca una pista para desvelar algún episodio de nuestro pasado reciente por toda Latinoamérica.