miércoles, 8 de octubre de 2008

Afectos nocturnos

¿Cuál creen que es el mayor reconocimiento? Esa fue la pregunta del programa de RNE "afectos en la noche" en el que participa cada madrugada del lunes al martes Benjamín Prado, con su opinión siempre interesante. Como ya hice la semana pasada, respecto al debate en torno a la justicia, aquí dejo la colaboración de Prado con las ondas.

Con motivo de la entrega del premio Nobel de medicina se plantean el coloquio en torno a la importancia de los reconocimientos y cómo deben ser éstos.

Decía Ramón y Cajal, "la gloria no es sino un reconocimiento aplazado".

B.P. Reconozco que estoy muy bien. Me gusta mucho el tema de esta noche porque reconocer es un verbo bonito, más que conocer. Conocer no es un verbo valorativo, uno conoce cosas buenas o cosas malas, pero reconocer implica justicia, gratitud, se reconoce aquello a lo que uno está dispuesto a conceder el valor que tiene. Por eso es tan triste cuando no se reconoce el valor de un músico o un científico, que muere en el olvido, o el escritor que no tuvo en vida la fama que después le llegó. Hay quien dijo, "en esta vida tener éxito es fácil, lo difícil es merecerlo o mantenerlo". Hay mucha gente que mereciéndolo no lo tiene y es muy triste. Hay veces en la que la sociedad en general o una persona en particular reconoce el valor o el mérito de lo que hacen otros es un acto muy bonito y conlleva una de las palabras más bonitas del diccionario, la palabra gratitud.
Un reconocimiento y un premio no tienen porque ser lo mismo. Hay un reconocimiento que es el que se produce a niveles más privados. Uno conoce a lo largo de su vida a muchas personas, con las que tiene relaciones, incluso relaciones sentimentales. Pero de pronto aparece la persona a la que no habías visto nunca y tienes la sensación de que la has reconocido. Es un sentimiento muy bonito.
Hablando de Gaspar Llamazares...

B.P. Yo creo que el reconocimiento implica justicia y con Gaspar, que es una persona a la que yo estimo mucho, que es una persona honrada, algo que no se puede decir de mucha gente, sobre todo en gente que se dedica a algo tan extraño como la política. Dentro de su propia coalición ha habido grandes grupos de poder, de oposición, que no han reconocido el trabajo de Gaspar. Tampoco los votante porque los resultados han sido claros. Es una persona honesta que creo que lo ha hecho lo mejor posible y ha tenido más enemigos dentro que fuera, y así es muy difícil que te reconozcan nada.

Entran los oyentes...

B.P. (respondiendo a Paco, de Valencia) Qué difícil nos resulta a las personas reconocer las cosas. Cuando alguien te dice, reconoce que te has equivocado, que has mentido... qué trabajo nos cuesta, ¿verdad?

B.P. (Respondiendo a Juan, de Asturias) "El tuyo también es muy bonito, en esta vida a veces tenemos dificultad para reconocer a la gente que nos ayuda, que nos hace bien. Entre la marea de las cosas, entre la vegetación confusa de las cosas, a veces se nos escapa el darnos cuenta. Reconocer en el sentido de ser capaces de ver, de escoger, de valorar a quienes nos ayudan, también es muy bonito por tu parte".

Sobre Paul Auster y la presentación de su nuevo libro en Barcelona...

B.P. No se me ocurre mayor acto de reconocimiento que el de Nuria (Ribó. la otra colaboradora del program) que ha hecho umm, no hay mejor reconocimiento que eso.

Paul Auster ha hablado sobre Obama, y sobre él opina Benjamín. Lo que se le puede pedir a los políticos, a los gobiernos, es que podamos reconocerles en el cumplimiento de sus promesas. Ese es un aspecto del verbo reconocer importante. Cuando una persona le dice a otra te has vuelto tan frío o tan distinto que no te reconozco. Eso pasa en los ámbitos más íntimos, pero también en la relación entre los ciudadanos y los políticos. A veces comparas las promesas de los políticos con lo que hacen y dices, la verdad es que no lo reconozco. Esperemos que Obama gane las elecciones, a mi también me gustaría, y esperemos que se parezca la manera de gobernar los Estados Unidos a sus promesas.

B.P. Respondiendo a un oyente. La palabra reconocimiento se parece mucho a la palabra respeto.

Creo que no hay peor silencio que el que se produce después de haber estado dando voces en el desierto. Cuando uno está haciendo cosas, está dando, está compartiendo y tiene la sensación de que la otra persona no valora lo que haces, uno entra en una sensación que yo comprendo de mezquindad, quizá, porque cuando uno hace algo de corazón no espera que sea reconocido. Pero la falta de gratitud, la falta de reflejo en aquello que haces es muy dolorosa. Las relaciones de pareja mucha veces se acaban porque una de las dos partes no siente que se reconoce lo que está haciendo por la otra. Ese es un de los primeros puentes que se hunden y debajo está todo el abismo.

B. P. Respondiendo a Óscar, Burgos. Estaba pensando mientras hablaba Óscar, y puesto que su trabajo es el de vigilante, que es muy bonita esa capacidad de reconocer, en el sentido de intuir, de identificar, ver venir las cosas, reconocer a un persona que no va a ser leal contigo, que te va a hacer daño, un peligro que viene.

Hablando de la película Vicky, Victoria Barcelona y el reconocimiento de la prensa francesa al papel de Penélope Cruz...

B.P. Reconocer a alguien tan visiblemente guapo y talentoso como Penélope tiene poco mérito. Me parece más valioso el mérito de quien reconoce el mérito de lo poco visible, de quien busca el mérito de personas a lo mejor un poco más en la sombra , pero que ayudan a mucha gente. Por eso el premio Nobel de medicina, o de Física, les tengo mucho respeto. El premio Nobel de Literatura, por ejemplo, es un reconocimiento a alguien que ya es muy reconocido. Le das el premio Nobel a Hemingway o a Cela y ya son muy conocidos, salvo en algún caso en el que se la haya otorgado a alguien poco famoso. Uno tiene la sensación de que los médicos, los físicos, están trabajando en el silencio del laboratorio, horas, días, preparando fórmulas, haciendo mezclas, y de repente que se conviertan en personas tan visibles que ocupen todas las pantallas, que ocupen todas las portadas, me parece muy bonito. Es como sacar a la luz aquello que ya en la oscuridad estaba trabajando mucho por todos nosotros, ayudando a miles de personas, pero que no veíamos. De repente reconocer ese trabajo y que todos lo veamos es un reconocimiento muy bonito.

Sobre el reconocimiento oficial de los represaliados de Franco...

B.P. Nada que sea justo llega demasiado tarde. Se puede lamentar que en otros momentos de la democracia no se haya tenido la iniciativa o el valor de hacerlo. Al menos aún hay personas que pueden disfrutar este reconocimiento, en muchos casos póstumo. Creo que la ley de memoria histórica ha llegado con un poco de retraso, un poco vacía de contenido y con muchos matices. Pero algo es algo, y mucho más que la nada que existía hasta ese momento.

B.P. Reconocer es hacer visible aquello que merece la pena ser visto, y en la radio, que merece la pena ser oído.

Benjamín dixit.

lunes, 6 de octubre de 2008

Un prólogo de tebeo. Por Benjamín

Lo prometí, y aqui comienza la serie de prólogos de Benjamín Prado. Hasta ahora ya he publicado alguno en este blog, el del libro de Suicidas, el de Quién nos cortará las uñas cuando hayamos muerto, de otros nos ha hablado Benjamín como proyectos, y otros los estoy buscando de biblioteca en biblioteca, y lo mejor es que los estoy encontrando.



El de hoy es, quizá, el más curioso de los que Benjamín Prado puede haber escrito. Y algo de relación tiene con el autor o viceversa, pues en "Nunca le des la mano a un pistolero zurdo" uno de los personajes se llama como este cómic, por algo será, ¿no?
Un prólogo de un comic, de Blueberry. Os dejo con él...



(lo transcribo porque la calidad de las imágenes no dan para mucho, y cuelgo todas las imágenes del prólogo porque los dibujos son el complemento perfecto de este texto. Gana al natural...)



Esa azulada belleza

Por Benjamín Prado. Colección de comics de El Mundo.


Todo Blueberry se parece a una mentira. No a una mentirda común ni a un mentiroso cualquiera, sino a un embuste genial de John Ford, quizás el director más grande de la historia del cine, quién en una ocasión inició un discurso con esta palabras que son tanto el anagrama de la falsa modestia como el de la verdadera astucia "Me llamo John Ford y hago películas del Oeste".

Naturalmente, ni John Ford se llamaba John Ford, sino Sean Aloysius O'Fearna, ni sus obras pueden ser reducidas a la categoría de "películas del Oeste", cosa que no son El hombre tranquilo, Mogambo, o las Uvas de la ira, pero tampoco La Diligencia, Rio Grande, Centauros del desierto o Pasión de los fuertes, por mucho que sus protagonistas galopen por el Gran Cañón del Colorado, se cubran la cabeza con sombreros Stetson, peleen a puletazos enlas cantinas y le disparen a los indios. Todo eso es lo que más se ve, pero también es lo de menos, y ocurre en el lejano Oeste como podría pasar en cuaqluier otra parte, porque de lo que tratan las películas de Ford es de cosas como la lealtad, el honor, la avaricia, el coraje, la traición, la cobardía, la vejez... Eso es lo que los hace tan grandes.



Con las aventuras del Teniente Blueberry pasa exactamente lo mismo. El protagonista de los tebeos de Jean-Michel Charlier u Jean Giraud es un oficial del éjército federal de los Estados Unidos que recorre el Oeste coleccionando todas las aventuras del género: batallas contra los apaches y los navajos, resistencias numantinas en fuertes sitiados por el enemigo; escaramuzas, al otro lado de la frontera, con mexicanos que no aceptan haber perdido Texas y quieren vengar la derrota de El Álamo; partidas de póker que acaban en un batalla campal; duelos al sol en la calle desierta de un pueblo en manos de los bandidos; travesías agustiosas por el desierto; héroes enterrados hasta el cuello para que las hormigas rojas los torturen y maten; negociaciones con grandes jefes rebeldes en un tipo, alrededor de un hoguera y con una pipa de la paz en la mano... Y galopes sin fin, interminables viajes a caballo en los que los jinetes siempre buscan, cabalgando, contrarreloj, una última esperanza, una grieta por donde salir de un callejón sin salida. Junto al Teniente Blueberry, las palabras de Charlier y la pluma prodigiosa de Giraud colocaron todo un ejército de personajes secundarios de primera, compuesto de tahúres, traficantes de alcohol, soldados incorruptibles, coroneles locos, indios taimados como una serpiente de cascabel, exploradores borrachos y chicas que rompen corazones como quien deshoja una margarita. La suma de todo eso da un resultado innegable: las aventura del Teniente Blueberry son tan divertidas, tan variadas y tan completas, ofrecen una suma de inteligencia, acción y belleza tan extraordinaria que el que se aburra con uno de estos tebeos, una de dos, o es el cenizo más grande del planeta o está muerto.



La pareja Charlier-Giraud, que es la original y a la que se deben los títulos esenciales de la saga, esas series inolvidables que forman, por ejemplo, Fort Navajo, Tormenta en el Oeste, Aguila solitaria, El jinete perdido, la pista de los Navajos y El hombre de la estrella de plata, o la célebre El caballo de hierro, El hombre del puño de acero, La pista de los Sioux y El general "Cabellos Rubios", es en el mundo del tebeo algo así como la pareja Jagger-Richards en el mundo del Rock&Roll, la combustión entre ambos da lugar a una obra maestra de su género. Si los argumentos de Charlier siempre unen la sabiduría del narrador clásico, la solvencia del historiador y la imaginación para crear intrigas y tramas del autor de novelas de detectives, los memorables dibujos de Giraud están entre los más densos, minuciosos y poéticos de la Historia del cómic: una vez leído Blueberry, su imagen se queda en nuestra memoria para siempre. No me refiero a la imagen concreta del Teniente, ese romántico-duro-cínico-noble que le robó la cara a Jean Paul-Belmondo y los gestos a todos los antihéroes míticos de la historia del cine y la literatura, sino a la imagen en general, esas viñetas expresivas a más no poder, llenas de matices, en las que los fondos fortalecen los primeros planos, los paisajes son hemosísimos y están llenos de detalles y cada ademán de cada personaje es un prodigio de expresividad. Esa azulada belleza de Blueberry.



En cuanto al Teniente, ese hombre con puños de hierro y puntería legendaria, es un sudista que luchó contra la esclavitud y, por ello, fue desheredado por su familia confederada, quizá de ahí venga su atractivo, el de alguien que es sutil porque es contradictorio no pretende ser un héroe, pero jamás es un cobarde, no querría apostar su piel por nadie, pero nunca deja a un amigo en la estacada, presume de su falta de principios, pero todo lo que hace, lo hace a cargo de su valor y por pura nobleza y nadie le ha visto abandonar a un caído sin darle sepultura, es un romántico incurable y, a la vez, un escéptico, hasta tal punto que cuando le ofrecen una condecoración por haber arriesgado su vida para salvar el honor de su uniforme, su respuesta no ofrece dudas: las únicas medallas que le interesan son los dólares de oro y de plata. Y, sobre todo, es astuto como un zorro. De hecho, su gran baza es su ingenio y gracias a él, inventando engaños y estratagemas inauditas, sale de los infiernos en los que le meten su generosidad y su sentido del deber . Todo un artista.



Estoy seguro de que cualquier día voy a abrir una biografía que alguien escribirá sobre el Teniente Blueberry y en ella habrá una entrevista con Charlier y Giraud en la que los maestros dijeron: "Nos llamamos Michel y Jean y hacemos tebeos del Oeste". Ese día, el círculo se habrá cerrado.




sábado, 4 de octubre de 2008

Un inédito para el número 100

Gracias a Benjamín (¡gracias, Benjamín!) este blog alcanza hoy los 100 post. 100 temas distintos, 100 veces Benjamín 100%. Una efeméride que celebro del mejor modo posible, con 34 mentiras inéditas, 34 mentiras que Benjamín Prado publicará en la tercera edición de "Ecuador" (que se suman a las 100 de la primera) y que nos ha dejado aquí, como él mismo nos ha dicho en el blog, para que seamos los primeros en leerlas.

34 mentiras más.
Benjamín Prado. Ecuador. 3ª edición

1.-
La crítica es el lunes del poema.
2.-
El despertar es una metáfora del sueño.
3.-
Los viajes son fragmentos de destierro.
4.-
Con el tiempo las cosas se convierten en lo que fueron a primera vista.
5.-
Nombrar el tiempo es apalabrar la muerte.
6.-
La tarde es la posguerra de la luz.
7.-
Los poemas respiran.
8.-
Ser como el humo que huye a la vez del fuego y la ceniza.
9.-
No querrás nunca a alguien que te deje mentirle.
10.-
Lluvia triste o feliz, según quien mire:corresponsal del mar, judas del hielo.
11.-
¿Tendría razón Pasternak, al decir que en la vida es más útil perder que conservar,porque el grano no da su fruto si no muere?
12.-
Dentro de un buen poema,quien lo escribió y aquellos que lo leen son la misma persona.
13.-
Aprender es descubrir,saber es recordar.
14.-
Toda sinceridad,por desgracia,destila su gota de veneno.
15.-
Cuando acaba, la música deja un silencio gótico.
16.-
Escribir es saber que el blanco será siempre incorregible.
17.-
El egoísta cree que dar es lo contrariode recibir, y no su otra mitad.
18.-
Oír un río es escribirlo al revés
19.-
Las ideas no se aceptan: se estudian.
20.-
¿Comprendes que escribir es escalar la idea y dejarse caer en el lenguaje?
21.-
El insaciable nunca tiene nada aunque lo tenga todo.
22.-
El amor es un juego:si no es a cara o cruz, no merece la pena.
23.-
ADIVINANZA. A ver si sabes quién esla mujer que en su apellido sólo está dos tercios sola y tiene un sol, una ola y si lo ves invertido un río Sena al revés.
24.-
La gente que se amó y que sólo se quiere y que cuando se mira no se ve: se recuerda.
25.-
Cuidado con lo que dices.
26.-
No protestes mientras que vas ganando.
27.-
Como llegan los lunes a los despertadores,va la interrogación a la certeza.
28.-
El tiempo es el lenguaje de la arena;las olas, la aritmética del agua.
29.-
Busca en los libros de otros lo que no ha dicho nadie.
30.-
Lo que no es una nube es simplemente humo.
31.-
La alegría se gana la alegría, la nostalgia financia a la tristeza.
32.-
La verdad no se puede dividiry la mentira tiene mil mitades.
33.-
Hay gente a quien las lágrimas no le permiten ver por qué o por quiénes lloran.
34.-
PARA ÁNGEL GONZÁLEZ
Adiós, Ángel. Qué triste es el silencio sin ti.

viernes, 3 de octubre de 2008

Ubicuo poeta este Benjamín

Que tenía el don de la escritura ya lo sabíamos, pero de ahí a que esté tocado por el de la ubicuidad quedaba un paso, que quizá esta semana Benjamín Prado haya dado. Nos ha hablado en la radio desde Málaga, nos ha contado que estuvo en Segovia, en Italia, le vimos apadrinando novelas... ha tenido tiempo incluso de pasarse por el blog y regalarnos un inédito que mañana verá la luz en portada.


He aquí solo un resumen de estas cuatro noticias...

El Festival de poesía de Módena, que se celebró del 25 al 28 de septiembre en la ciudad italiana, contó con la presencia de Benjamín Prado el sábado 27, en una jornada matutina bajo el nombre de "La poesía non ha frontiere", un encuentro internacional con Benjamín Prado, en el que también estuvieron Fernando Valverde y Daniel Rodríguez Moya, poeta y director del Festival de Poesía de Granada, así como Jean-Pierre Siméon, poeta y director de la Primavera de los poetas, de París.

En la nota de prensa previa a la jornada en la que participó Benjamín Prado, se ufanan diciendo que "El festival de poesía '08 ha tenido un importante reconocimiento y privilegio, será la única institución italiana que podrá presentar la candidatura de un poeta español al Premio Internacional de Poesía Ciudad de Granada - Federico García Lorca, un prestigioso premio de poesía ibérico". Posteriormente hemos sabido que esa candidatura fue precisamente para Benjamín Prado, un importante reconocimiento, aunque no salga bien situado en las apuestas de cara a poder lograrlo el próximo día 10.

Benjamín Prado fue el padrino, de la novela "El sol sobre la nieve" (Algaida) de Antonio Papell, un cronista político, de Mallorca afincado en Madrid que se atreve con las novelas, esta es la cuarta, y que en esta ocasión escribe una novela que es, en palabras de Benjamín Prado y en letras de La Verdad de Murcia, "una historia muy dura sobre tres personajes que se destruyen a gustito y que elude el riesgo de caer en lo truculento. Una novela escrita con elegancia y sin estridencias en un estilo que recuerda a Marsé o al mejor Juan García Hortelano, en la que la dureza del lenguaje contrasta a la perfección con la dureza de la trama". Una novela "ejemplarizante pero no moralizante" como dice Prado, que ha sido, en esta edición, la ganadora del premio de novela corta de la Diputación de Córdoba.


El último día de septiembre el poeta granadino Álvaro Salvador ganó el premio Generación del 27, con el poemario "La canción del ousider", que le valió, además, 20.000 euros del galardón y su edición en la editorial Visor. Benjamín Prado, junto a José Manuel Caballero Bonald (presidente), María Victoria Atencia, Luis García Montero, Julio Neira, Aurora Luque, ganadora de la edición anterior, y Jesús García Sánchez, editor de Visor, formaron el jurado de esta XI edición. El acto se celebró en Málaga, y el vencedor se ha impuesto a más de 120 originales de distintos países.

En el teatro Juan Bravo de Segovia, en el marco del Hay Festival, se celebró el pasado domingo día 28 una gala de poesía en la que, en palabras de la propia organización "los mejores poetas internacionales clausuraron el Festival recitando su poesía. Benjamín Prado y a Antonio Colinas, de España, Juan Manuel Roca y Rómulo Bustos de Colombia, Gillian Clarke y Robert Minhinnick de Gran Bretaña, Ouidad Benmoussa, de Marruecos.

Todo ello bajo la batuta y dirección de Benjamín Prado, que actuó de lector/moderador.


jueves, 2 de octubre de 2008

A vueltas con los %

Ni la columna del jueves de la sección de Madrid de El País se escapa a los números, a la economía y a la palabra crisis, o como dice Sabina "los tontos por ciento y el cuento del bussiness". Entre Dow Jones, Ibex, Wall Street y Bolsas, los de a pie lo estamos sufriendo de verdad, no porque no ganamos 8.000 millones en vez de 10.000, como dice Benjamín en el artículo de hoy, sino porque perdemos. Cada uno cuenta la feria según le va, Benjamín lo nos cuenta la de Juan Urbano:

¿Cuánto suman el 101,2% del sueldo y la 'ex'?
Por Benjamín Prado. El País.


Al leer que los jóvenes y jóvenas madrileños necesitan aportar un 101,2% de su sueldo para adquirir una vivienda y que, por eso, la edad media de emancipación en nuestra comunidad son los 34 añitos, Juan Urbano soltó una carcajada amarga, llena de ironía y cáscaras de limón, y se dijo: "¡Hombre, a mí me lo van a contar!" Es que él no tiene 23 años ni acaba de terminar la carrera, pero lo mismo que muchos hombres divorciados de un pozo sin fondo vive a contracorriente de su dinero, intentando remontar las facturas, las letras y los gastos que se le echan encima cada primero de mes y contra los que lucha como si fuera una trucha que pelease contra el río Urubamba con una llave inglesa atada a la cola. "Qué le vamos a hacer, si así está montado esto: unos nadamos entre tiburones y a otras las llevan en barca por el estanque del Retiro", pensó nuestro filósofo de cada jueves, que es uno de esos desdichados que si va por la calle y se encuentra un euro, tres días más tarde le llega una denuncia del juzgado en la que se le obliga a darle la mitad a su ex mujer: "¿Acaso no fue ella quien lo incitó durante años a pasear por el campo y con esa labor abnegada consiguió que su capacidad de andar no se atrofiase? ¿Y acaso no es su condición de persona que no se ha quedado paralítica la que permitió que esa mañana pudiera salir a la calle, y agacharse, y recoger del suelo la moneda en cuestión? Pues 50 céntimos para la señora".

Entre eso y la hipoteca a 20 años que vive enroscada a él como las serpientes al Laocoonte, no levanta cabeza. Y más ahora en estos tiempos de crisis financiera que a mí, por algún motivo que ustedes comprenderán dentro de unas cuantas líneas, me hace pensar en una anécdota que cuenta Luis Buñuel en el libro Mi último suspiro, y que el otro día recordaba el escritor Julio Llamazares, sobre el modo en que daba las noticias un periódico anarquista de la época de la guerra, que en una ocasión en que un grupo de sindicalistas militantes de la CNT le había dado una paliza de muerte a un cura en plena calle, iniciaba el relato del episodio de esta manera: "Ayer, un grupo de unos 25 ó 30 obreros paseaba tranquilamente por la Gran Vía cuando, de pronto, vieron que por la misma acera venía hacia ellos un sacerdote. Ante semejante provocación...". Bueno, pues ahora uno abre el diario por las páginas de Economía y lo que lee es lo mismo, sólo que con otras palabras: "El otro día, un grupo de banqueros, empresarios y constructores multimillonarios salía de una reunión indignado porque en el último trimestre sólo había ganado 8.000 millones, en lugar de los 10.000 que esperaba. De pronto, se encontraron con un ciudadano que salía llorando de una caja de ahorros porque no tenía dinero para pagar su piso. Ante semejante provocación, se vieron obligados a subirle un 2% la hipoteca".

De modo que Juan Urbano no es joven, pero es divorciado, y sabe perfectamente lo que significa que tu casa se lleve el 101,2 % del sueldo. De hecho, últimamente le han hablado de algunas técnicas que está dispuesto a compartir con esos miles de jóvenes a los que no les llega el futuro al cuello porque, según el informe del Consejo de la Juventud de España (CJE), que acaba de hacerse público, para poder marcharse de casa de sus familias necesitarían tener un salario de 3.300 euros mensuales durante 15 años, y todos sabemos que lo que se lleva ahora es el mileurismo y el contrato de dos semanas. Una de esas técnicas es un sistema de meditación oriental que consiste en aguantar la respiración y hacer fuerza con los hombros, a ver si te salen otros dos brazos y con cuatro manos puedes tener dos empleos a la vez, ambos de ocho a cinco. Otro consiste en irte de Madrid, donde las casas están imposibles y las autoridades toman frente a la crisis medidas como la de volver a subir el precio del transporte público. La tercera es hacer una comida menos al día y pasarte de lunes a jueves por cualquier conferencia en la que al final se sirva un cóctel, a ver si le puedes echar mano a tres o cuatro canapés; eso sí, con la condición de entregarle la mitad de las anchoas y un 20% del falso caviar al abogado de su ex mujer. Como verán, Juan Urbano es un hombre de recursos y, por eso, no se asusta tan fácilmente. De hecho, ayer mismo llamó a su madre y le preguntó: "Oye, ¿mi cuarto sigue desocupado?".

miércoles, 1 de octubre de 2008

Cita con Benjamín en Vivamerica, y en la Onda II

El lunes hablaba desde Málaga, en el programa que ayer transcribía y que hoy concluyo (al final de este post), pero la próxima semana estará en Madrid, porque del 6 al 12 de octubre, se celebra simultáneamente en Bogotá, Madrid y Santa Cruz de Tenerife, Vivamérica, con motivo del día de la hispanidad, o de la raza, según desde donde se lea.

Esta semana estará cargada de actividades culturales (Consulta el programa completo aquí). Cualquier motivo es bueno para unir pueblos, y la cultura es el mejor eslabón. En Vivamérica se compartirá música, cine, humor, historia, política... y por supuesto literatura.

En torno a las letras habrá festivales poéticos, clases magistrales y mesas redondas. Benjamín Prado estará presente el miércoles 8 de octubre, a las 17:30 horas, en la Sala Bolívar de la Casa de América, en la mesa redonda por videoconferencia entre Madrid y Bogotá, en la que junto con Héctor Abad Faciolince, de Colombia, hablarán bajo el título "La Justicia de la Memoria" sobre el pasado colectivo y la memoria (Imagino que Benjamín contará experiencias de su libro "Mala gente que camina".

Pero no solo eso, es que Benjamín, además estará en la mesa redonda denominada "Los escritores leen", en la que los autores leerán algunos fragmentos de sus textos literarios. La cita con Benjamín, y con los cubanos Alejandro Hernández, Ronaldo Menéndez y el colombiano Daniel Samper, será el viernes 10 de octubre a las 13 horas, también en la sala Bolívar de la Casa de América.
Pero mientras la semana llega quisiera acabar lo que ayer dejé a medias. Esa conversación de Benjamín con los micrófonos. Tras repasar la actualidad en clave de justicia, el programa echó el telón (en su primera parte, en la que participa Benjamín), con una mirada, rápida, pero aplazada para más adelante, a la violencia machista. La opinión de Benjamín al respecto...

"Una de las tareas de un estado de derecho, si se llama así es porque el derecho, la ley es lo más importante, y donde nos convierte a todos en personas con los mismos derechos. Es muy importante informar, es muy importante que la gente sepa sus derechos, que los conozca. Hace unos días estuve dando una conferencia en San Lucar de Barrameda, se me acercó un grupo de mujeres que en su mayoría habían sido maltratadas. Una de ellas me contó una historia terrible, me dijo: yo llevo 30 años con un hombre, que cada vez que sale en la televisión una noticia de una mujer asesinada me da en el hombro y me dice la próxima vas a ser tú. (A Juan Urbano le pasó algo parecido, por no decir, lo mismo, así lo contaba él en El País ;-)
Yo le pregunté, ¿y por qué lo aguantas? y me dijo, pero dónde voy a ir...
La ley tiene que informar a esa mujer sobre dónde puede ir, dónde tiene que acudir, dónde la pueden ayudar y dónde puede esconderse o separarse de semejante animal. La información es, como en todo, muy importante, también en el caso de la justicia.
Se despidió, "la semana que viene en Madrid".

martes, 30 de septiembre de 2008

Benjamín en la Onda

Como ya nos comentó en su día, Benjamín Prado es uno de los contertulios que cada lunes se asoma por el programa de RNE "Afectos nocturnos", en torno a la 1:00. Hasta ayer no había podido escucharle por motivos varios, pero a partir de ahora la cita se convierte ineludible, tanto en RNE como aquí mismo.

Aún no he encontrado la forma de subir la grabación, que la tengo en MP3, pero a falta de audio, buena es la transcripción.

En el programa de ayer se habló de la Justicia, un tema que la conductora del programa, Silvia Tarragona, introdujo con la frase de Víctor Hugo, "Ser bueno es fácil, lo difícil es ser justo".

"Yo no sé muy bien lo que es la justicia, pero de lo que sí tengo una idea bastante aproximada es de lo que no debe ser. Yo creo que una de las cosas que no debe ser la justicia, y a menudo lo es, y a mi me preocupa, es incomprensible. Pongo un ejemplo que nos está afectando a todo y estamos leyendo y viendo noticias todos los días, la economía. Es algo que se supone que afecta a todo el mundo, el efecto mariposa de la economía, como se dice en un artículo de José Luis Izquierdo de El País, funciona de tal manera que dos banquero se toman dos copas en Omaha y un electricista de Tarrasa se queda sin trabajo y sin embargo siempre hemos oido hablar de economía con un lenguaje incomprensible, que no nos llega, con algo que parece patrimonio de unos cuantos elegidos, pero que al final nos afecta.

Con la justicia pasa lo mismo. Uno tiene la sensación de estar todo el día o muchos días escuchando veredictos o decisiones de jueces que te extrañan. Te extraña que un juez le de un permiso penitenciario a una terrorista para hacerse un tratamiento de dertilidad que se puede hacer en la cárcel, te extraña que un juez exima de parte de culpa a un violador, como ha ocurrido alguna vez, porque después de violarla le dio un vaso de agua, lo cual demuestra cierta humanidad. Te extraña que un juez dictamine que no hay ensañamiento en un crimen en el que el asesino le pego 25 o 30 puñaladas a alguien.

Todo eso que parece tan poco comprensible desde las personas normales, que leemos sin tener esa carrera de leyes, sin ser jueces, sin ser fiscales, sin ser abogados, parece que al final terminan por complicar la justicia, por entorpecer los juzgados, y terminan por convertir a los jueces ( en algunos casos, no en todos, hay jueces extraordinarios, como en todas las profesiones) en unas personas que están más allá de los ciudadanos, incluso con una actitud a veces un poco soberbia. Parece que los jueces deberían ser infalibles. Estamos hablando de justicia humana, no divina, una justicia, como decía Nuria, inventada por los hombres para administrar la vida de otros hombres, las personas infalibles no existen.

Nadie le pide a los jueces que lo sean, se pide que sean lógicos, razonables, y a menudo me temo, y creo que el 90% de los oyentes piensan lo mismo, que no parece que les podamos entender".

[...]

"Muchas veces tenemos la sensación de que hay un cierto corporativismo entre los jueces, no suelen sancionarse unos a otros. Tenemos la sensación de que un juez deja libre a un asesino que después mata a otra persona, o como ocurre con la jueza, que se niega a aplicar la ley y a casar a parejas homosexuales o cosas de ese estilo. Realmente tengo la sensación de que hay corporativismo y no se les sanciona. Existe una paradoja muy grande y es que parece que los jueces están por encima de la ley o más allá de la ley, muy llamativo".

[...]

"Lo que me parece muy llamativo es que la ley tenga una parte teatral, que solo existe de cara a la galería. Esta mañana estaba oyendo en Tele5, en el programa de María Teresa Campos, creo recordar, al juez Martín Palina, que explicaba que explicaba como muchos ciudadanos nos extrañamos que a una persona se le condene a 3.000 años y nos extrañemos de que solo cumpla 12 , 18 o 22 años, y él explicaba que sabemos que nadie puede llegar a vivir 3.000 años. Me parece una persona respetable y cuyas decisiones hay que tener en cuenta. Pero no estoy de acuerdo con él. ¿Para qué condenar tantos años a una persona?, ¿para qué esa parte teatral de cara a la galería de poner penas de 1.000, 2.000, 3.000 años? Que se ahorren la parte teatral y que pongan condenas que realmente se van a cumplir, que uno tenga la sensación de que cuando lee en los periódicos que alguien por matar a 20 , a 30 personas, ha sido condenado a 50 años y los va a cumplir".

A los comentarios de los oyentes, que intervienen en directo en el programa, Benjamín ha apostillado:

"Respecto a lo que comenta Crescencio, cuando hablamos de la justicia hablamos de ella como si solo existiera para castigar los crímenes que se cometen, para imponer penas, para llevar a la gente a la cárcel, también debe existir para que no se cometan, para prevenir esos crímenes. La justicia no es solo castigar, también es prevenir, para que algunos crímenes no se cometan".

Casi concluyendo...

"Yo desconfío de todo aquello que resulta intocable, sobre lo que parece que es mejor no opinar. Creo que es verdad que los jueces a veces tienen más trabajo del que pueden abarcar, se les acumulan las causas. Yo recuerdo una cosa que comentaba Little Richard una vez que se le acercó MIck Jagger y se quejaba mucho de los autógrafos, de la gente, del acoso de las personas y le dijo, "querido si eres conocido, fastídiate", no le dijo fastídiate... es decir, que si eres juez, fastídiate, va en el contrato, has elegido una trabajo difícil que consiste, ni más ni menos en decidir sobre la vida de otras personas, en cambiar la vida de otras personas en muchos sentidos. El juez que juzga un delito tiene una responsabilidad, pero el que dirime en un divorcio, que pone una pensión alimenticia exagerada, o reparte mal los bienes de una pareja también tiene una enorme responsabilidad porque toma decisiones que afecta a la vida de las personas de una manera tremenda. Si eres juez tú mismo has pensado que tienes capacidad de hacer una tarea que a mi me parece, encomiable, admirable, difícil, pero tienes que ser capaz de llevarla a cabo".

"La ley debe ser tan entendible, tan sujeta a la lógica que cualquier ciudadano puede y debe entenderla, para, como jurado, poder juzgar, ejercer su derecho a hacer de juez. Lo que me preocupa es que la ley sea incomprensible, que se aleje de la capacidad de entendimiento de las personas, eso me preocupa mucho más".

Al comentario de otro oyente, sobre la cordura de los jueces y la oportunidad de los jurados populares Benjamín comentaba:

"Siempre he pensado que al menos en el sistema judicial español se puede apelar poco, conozco muchos casos de personas que sienten la frustación de que tienen un juicio, tienen una apelación, y se acabó. No hay tiempo, no hay juzgados donde hacer todo lo que se puede. Cada uno debería tener el derecho de apelar más veces".

La conversación sigue, cambiando de tercio... pero eso es harina de otro post. Mañana más...